martes, 8 de enero de 2013

Con el segundo, vuelta a empezar.

Con el segundo hijo casi todo es diferente, y  una cosa que se nota y mucho es que se tiene menos tiempo para él. También tiene sus ventajas ser el segundo, vamos a dejar constancia, y es que tiene unos padres pseudo-expertos, mucho más seguros y resueltos. Pero es innegable que se tiene menos tiempo para él en exclusiva y para deleitarse con sus avances y progresos. Y por extrapolación , para sus cosas. Un ejemplo: por una cosa o por otra, no conozco a los niños de la clase de Chiquinina ni a sus padres. La verdad es que con Chiquinini fue muy fácil porque justamente nació ella y tuve los meses de permiso por maternidad para prodigarme por el colegio y conocer a gente.
Total, que después de tres meses de curso, por fin el día de la función de Navidad pude conocer a un grupo de mamás ( sí, mamás, papás no…) de la clase de Chiquinina.
Estaba encantada, porque me sentía un poquito culpable por estar tan desvinculada de la clase de Chiquinina, así que me alegré de haber cogido el día de vacaciones y poder estar allí sin prisas y conociendo a los demás. De verdad tenía ganas e interés por conocer a los otros padres, intercambiar teléfonos y esas cosas.
Pero de repente tuve una sensación rara. Allí estaba yo tomando un café con cuatro mujeres a las que no había visto en mi vida y con las que no sé si tengo o no algo en común. Y me visualicé reuniéndome con ellas muchas veces más, en cumpleaños, actividades extraescolares y circunstancias parecidas. Y me entró algo así como una pereza enorme. Porque al fin y al cabo a las madres del curso de Chiquinini ya les he cogido cariño en este par de años, y ahora toca volver a empezar desde cero con gente nueva. Y me pregunto también cómo haré cuando la peque empiece a tener también "vida social", para llevarles a los dos a todos los saraos tipo burguer, cine, cumpleaños, tinglaos navideños, natación, inglés, etc. ¡Todo por partida doble!

5 comentarios:

Mariona dijo...

jajaja eso me plantee yo hace poco... pero en mi caso estaba llevando al mayor de cumple en cumple y de extraescolar en extraescolar, pensé ¿y con el segundo igual? bufff vamos, que si alguna vez me había planteado un tercero en ese preciso momento pensé "bufff nooo! que pereza!". Porque tener polluelos conlleva muchas cosas, como esa, las relaciones sociales.

adormir dijo...

Son muchas las cosas que deben cambiar con el segundo bebé. Cosas que no te habias ni planteado supongo.
No te puedes partir en dos asi que a tomarselo con calma!! jeje! muuuaaa

kira permanyer dijo...

Cuanta razon tienes!!!! pero yo te dire que de todo se aprende: no hace falta ser amiga de los papis. Basta con que tu hijo/a tenga sus amigos. A veces yo tb me siento mal pero miro la parte positiva: no meto con el segundo tantas veces la pata :-)

ConPdePediatría dijo...

Acabo de conocer tu blog y me ha gustado mucho. Enhorabuena por tu trabajo :)

Zary dijo...

Preocupación muy valida, pero ya encontrarás la manera. Un abrazo.