lunes, 27 de febrero de 2012

No llego

Hay días en que no llego a todo.

Quiero mantener mi trabajo, quiero pasar tiempo con mis hijos, no quiero que Chiquinini se quede a comer en el colegio, no quiero que Chiquinina pase horas y horas en la guardería. Lo quiero todo. Resultado: el padre de los Chiquininis y yo hacemos el pino con las orejas y vamos siempre corriendo a todas partes. Los trabajos, la logística casera y familiar, los niños...Por supuesto no tenemos tiempo para nosotros y demasiado poco discutimos...

Y me pregunto si merece la pena.

Sería mucho más fácil si Chiquinini además de ir a "madrugadores" comiese en el colegio.

Sería mucho más fácil si Chiquinina fuese 8 horas a la guadería.

Pero no queremos hacerlo así.

También..sería mucho más fácil para todos si yo estuviera en casa, dejase de trabajar o al menos redujese mi jornada.

Pero no lo hago.

Y hay días en que no me da la vida, y me pregunto si todo esto merecerá la pena o si me estaré equivocando.

viernes, 17 de febrero de 2012

Risas

Chiquinini empieza a recoger su Lego. Chiquinina por imitación coge piezas y las deja caer también dentro de la caja.

Cuando las piezas caen hacen ruido, cada vez más conforme se va llenando la caja. Le hace gracia y se rie. Como ella se rie, Chiquinini tira las piezas con más fuerza, y se rie también. Asi recogen los juguetes y se echan juntos unas carcajadas durante un buen rato.

Después Chiquinini empieza a bailotear por el salón, y su hermana le mira entusiasmada, mueve su abultado culete, rie, y a la vez aplaude, aplaude y aplaude a su hermano.

Les miro sin que se den cuenta y….oh, menudo charco de babas, tengo que ir a por la fregona.

lunes, 13 de febrero de 2012

Las máquinas del desorden.

Los Chiquininis son unas verdaderas máquinas de desordenar. No puedo más. Me escucho diciendo las mismas cosas que mi madre me decía a mí: Ya estoy harta, yo todo el día recogiendo por un lado y vosotros desordenando por el otro.

La verdad, las frases de madres darían para otra entrada, de hecho dan para un blog, porque es curioso cómo me descubro a mí misma diciendo las mismas cosas que ella,¡ y exactamente con las mimas palabras!. Bueno, y a veces con las mismas no palabras: No me, no me, no me…, que te, que te, que te…

A lo que iba. Chiquinina especialmente va a acabar con mis nervios. Claro, a quien se le ocurre poner una estantería llena de libros hasta el suelo, perfectamente a su alcance. Le encanta sacarlos todos uno por uno y dejarlos ahí desparramados ( obvio, no vamos a pretender que con un añito me los devuelva a la estantería y me los ordene por autor ). Luego voy por el pasillo y lo mismo me tropiezo con un Gormiti de Chiquinini que con el diccionario de alemán.

Su otra especialidad, es vaciar todos los pañales y/o Kleenex de su cambiador por el suelo. Sí, ya sé, ponlos en otro sitio. Pero es que no hay otro sitio. La casa no da para más.

También le gusta chuperretear una galleta, e ir dejando las miguitas por ahí, como Pulgarcito. (Y luego con los deditos ya bien sucios ir toqueteando el edredón, el sofá…)

Y lo peor, cuando por ejemplo consigo convencer a su hermano para recoger, y mientras él mete toooooodos los animalitos de turno en su caja, ella los va sacando otra vez!

Señor dame paciencia.

viernes, 10 de febrero de 2012

Sobre el cole

Los días que puedo llevar a Chiquinini al colegio me quedo asustadita. Me gustaría saber cuántos metros cuadrados tiene el aula que alberga a estos 30 niños….(Nota mental por deformación profesional: estoy segura de que no cumple con el real decreto 486/1997 sobre espacios y dimensiones de los locales de trabajo. Ummmm….)

¡30 niños!¿ Pero el límite permitido no eran 25?. Que con 25 ya estaría bien la cosa…Creo que era un buen límite, para los niños, y para la salud mental de la profesora… pero parece que han colado de “estrangis” a otros cinco.

El caso es que de los 30 niños que hay en la clase de Chiquinini conozco bien por trabajo, bien por amigos comunes, bien por haber sido a nuestra vez compañeros de colegio, bien por esto o bien por lo otro, a los padres de 6 niños, lo que significa un 20%.

Todo esto era así antes de empezar el curso. Ahora conozco a más, claro. Es lo que tiene vivir en una ciudad pequeña desde siempre. Y que queréis que os diga, que aunque no soy la persona más abierta y dicharachera del mundo, me gusta. Me gusta tener referencias de los niños del cole, igual que me gusta conocer a las mamás de mi barrio, que me conozca el dependiente de la carnicería, la de la farmacia y el del Mercadona.

¿Y cuál era realmente el tema de la entrada de hoy? Pues ni sé. Me parece que ando un poco dispersa, menos mal que ya es viernes.

lunes, 6 de febrero de 2012

Chiquinini cómo has cambiado!

Chiquinini va camino de los cuatro años, ¡cuatro!

Y cómo va cambiando. Una imagen vale más que mil palabras.

Lo que trajeron los Reyes el año pasado:




Y lo que pidió este año.....:



jueves, 2 de febrero de 2012

El segundo hijo

Cuando esperas el segundo hijo piensas en cómo harás esto y aquello, en que no cometerás tal o cual error. Después te encuentras con que tienes más experiencia, pero….¡horror! ¡menos tiempo (aún)!. Las circunstancias son ahora distintas y no puedes hacerlo todo como habías planeado. Como diría mi abuela, el hombre propone y dios dispone.

La experiencia se vive de otra manera, se rebaja el grado de rigidez con algunas cosas, como las rutinas. Se agudizan menos algunas preocupaciones. Se tiene más claro cómo actuar en determinadas circunstancias. Pero se sigue aprendiendo, y es que cada hijo es diferente y lo más importante de todo es aprender a conocerle, escucharle incluso cuando no sabe hablar.

El segundo hijo no goza de la exclusividad de los padres. Pero a cambio tiene a otra personita que le acompaña desde el primer día, con la que compartir y de la que aprender. Tiene un hermano desde el minuto cero.

Y aunque se le esterilicen menos los biberones, se le cambie menos el pañal, se le tenga que dejar llorar alguna vez por no tener cuatro manos, también disfruta de unos padres más entrenados, y menos “histéricos”.


Imagen tomada de Capturando Momentos