lunes, 2 de abril de 2012

Rabietas: ahora sé lo que son de Verdad.

Uno no sabe de verdad lo que son las cosas hasta que se ve en la situación. Se las puede imaginar, pero no es lo mismo.

Eso es lo que me ha pasado con las rabietas. Chiquinini se cogió muy pocas, y bastante moderadas. Siempre pudimos reconducir bien la situación. Además tenía dos años y se podía hablar con él. Y había un desencadenante claro. Pero ya digo que fueron muy pocas las rabietas que se cogió.

Chiquinina en cambio tuvo su primera rabieta con 12 meses. Me asusté muchísimo pensando que le pasaba algo. Era prácticamente un bebé y pensaba por tanto en que algo le dolía, y no es una rabieta.

En las siguientes ocasiones no me asusté tanto porque ya sabía con qué estábamos “lidiando”. Pero cuando escribo esto…puedo decir que estoy frustrada, amargada, preocupada…de todo.

Lleva una semana con rabietas casi diarias, y ayer tuvimos tres, por la mañana, a la hora de dormir, y de madrugada. Sí, de madrugada…Se despierta, y se pone como loca.

De día suele ser por alguna contrariedad para ella, pero suele coincidir con el hecho de que esté cansada. Quiero decir que por el mismo motivo, en otro momento, no reacciona igual. Pero últimamente está “ a la que salta”. Me tiene en vilo… Pienso que debe estar a disgusto o molesta por algo, quizá porque le estén cuajando varios dientes a la vez.

El caso es que son rabietas monumentales, que te dejan hecha un manojo de nervios y que alteran la dinámica del resto de la familia.

Empieza a llorar y a gritar “NO”. Todo le parece mal. A veces pide que le alcances algo, pero sólo es para tirarlo con rabia, una y otra vez. Me da manotazos. Se arquea ( hay que tener cuidado para que no se haga daño) y se tensa, y puedes ver en su cuerpo y sus gestos cómo no controla la rabia. ¿Pero por qué?

SI me acerco me grita que no, y me echa de su lado. Pero si me alejo también arrecia el llanto. No se distrae con nada y no sabe lo que quiere. He probado a abrazarla con fuerza. He probado mil triquiñuelas. Y también he probado a dejarla en lugar seguro, que llore, pero al poco rato tengo que cogerla de nuevo porque veo que da igual, que sería capaz de tirarse todo el día llorando. Si la cojo llora igual, pero al menos estoy con ella…

Todo sin éxito. Al final o nos la llevamos a la calle en la sillita, o en algún momento termina parando sin saber bien por qué. Si la dejas en el suelo se retuerce, patalea, está como fuera de sí…

Sinceramente, me asusta, me frustra, me amarga, me preocupa qué pasa por su cabecita, y me da pena, todo a partes iguales.

Y sobre todo no sé qué hacer.

Y a veces no puedo evitar pensar que con este carácter tan fuerte que tiene, si es así con un año, cómo será con catorce.

23 comentarios:

Maria dijo...

Bienvenida al club de las madres con hijas con una fuerte personalidad... A nosotros tambien nos pilló el comienzo de las rabietas desprevenidos, con 12 meses ya tuvo alguna. Mucho animo, mucha paciencia.

Cada niño, en este caso cada niña es un mundo pero a nosotros nos funciona preguntarle si o no las cosas que quiere hacer (cuando sea posible), por ejemplo "Dora siii? o noooo?", "parque siiii? o noooo?" "perita siiiii? o nooo?" y asi con muchas cosas, con eso conseguimos que se frustre mucho menos y otra cosa es que cuando vemos que empieza a cabrearse y antes de que colapse jugamos a la distracción "eiiii Abriiiil mira que muñeca taaaan bonita!!" "guauuuu vamos a ver si buscamos un caballito!!!" "eiii mira un perrito!!"... Y cuando pasa que entra en ese estado que creo que ni ellas mismas saben salir nos quedamos al lado intentando que no se lastime y ofreciendonos cada poco tiempo "bril, te coge mama?" "quieres que te ayude?" "vamos a jugar con Noah?", sin saturarla y viendo si poco a poco consiente el contacto físico...

Ya te digo que cada niño es un mundo pero si te sirve algo de lo que te he dicho perfecto! sino, encontrareis vuestros truqillos.

un abrazo

teresavet dijo...

Nosotros también empezamos al año, aunque no tan fuertes, creo. Lo que sí que tengo comprobado es que empeoran con el dolor de dientes, el cansancio, o cuando ha estado más tiempo sin nosotros. A veces es por algo que ha pasado en la guarde, que no lo sabe contar.
Yo intento cogerla en brazos y mimarla mucho (aunque ella en ese momento no lo pida, o parezca que no quiera) cuando la veo de humor "raro" y preveo que va a venir la rabieta. A veces con eso no la llega a tener.
Cuando llego tarde, y ya está en ello, lo que hago es dejarla su espacio, decirle que es bueno llorar, que a veces hace falta, y que llore todo lo quiera, que cuando deje de llorar, mamá le dará un achuchón y haremos (aquí lo que toque, comer, ducha, jugar, parque...). Así se desahoga (yo creo que hay veces que lo necesitan, sin más), sin sentirse presionada, y sabiendo que mamá está allí.
Parece que así son menos fuertes, y le duran menos.
Un abrazo!

Chitin dijo...

Vaya! menuda situación!! ¿has probado a abrazrla y cantarla alguna canción q usaras cuando era más bebita?

Uma dijo...

jo! que duro debe ser! animo y paciencia!
Nosotros a B le notamos mucho cambio de caracter cuando está cansada, pero no llegamos a esos extremos, cuando la vemos que se va a poner tonta intentamos distraerla a ver si cuela, si no cuela y llega la rabietilla, le explico pq no la he dejado hacer lo que sea y la dejo que se desfogue un poco....cuando el llanto amaina, pero antes de que termine, la abrazamos...más o menos hacemos eso...
¿el pq pasa? Yo creo q ue se debe juntar todo...el crecimiento debe doler o molestar (o al menos notarse ¿no?), los dientes tambien, y todo eso unido a entender todo y no poder comunicarse todavía...
las personas con ictus que pierden el lenguaje se ponen bastante rabiosas de no poder hablar ¿no? pues poco más o menos...
Besos y mucho animo!
si encuentras una solución cuenta cuenta!!

Mamareciente dijo...

Gracias

Suu dijo...

Jooo, lo siento muchísimo.

Mi Bichito tiene alguna rabieta, pero claro, tiene ya casi los 3 años y podemos razonar con ella, pero jamás han sido de esa envergadura. Mi Pequeñín sí que tiene rasgos similares a tu hija, también se arquea cuando se enfada y ya se ha hecho daño alguna vez, parece que tiene o va a tener menos razocinio que su hermana.

Sólo espero que esta etapa que estáis pasando se pase lo antes posible y que mi hijo no siga en sendero de tu hija (ahora mismo tengo todos los dedos de mi cuerpo cruzados)

Besitos

Mamareciente dijo...

Maria, gracias por los consejos en detalle. Algo asi haciámos con Chiquinini, y funcionaba. Pero ahora nada de eso nos funciona....

Teresavet, coincido en la idea de que tb se acentúa si no nos ha visto.A veces piesno si muestra su enfado porque entre semana nos ve menos. Pero no me quiero calentar demasiado la cabeza...

Uma, a ver si tienes suerte y sigue sin pillárselas como las nuestras.

De momento no sé qué hacer. Ya digo que nada nos funiona. Sólo estar cerca de ell, buscando "oportunidades" de tranquilizarla. Ains..
En unos días empezará la guarde.Justo en el peor momento...

Chitin, sí lo he probado. Abrazarla fuerte contra mi,a cunarla y cantarla. pero al agarrarla se enrabieta más....

Mamareciente dijo...

Suu, parece que los segundos son más guerreros eh?

Anónimo dijo...

La mía empezó antes, con nueve meses, que empezaba a querer ponerse de pie y yo la agarraba de las manos, aún no sé el motivo, se dejó caer al suelo y empezó a patalear y a llorar sin parar. Intenté consolarla y saber qué pasaba, pero fue peor. Así que le dejé espacio y cuando se calmó vino gateando y quiso que la cogiera en brazos. Lo repitió varias veces y yo repetí lo mismo. Ahora es algo ocasional, aunque lleva bastante mal la frustración. Tanto la pediatra como la profe de la guarde me dicen que es una niña con mucho carácter. Qué me van a contar!

Eva dijo...

Hola, pues justo hace 2 semanas nuestra pequeñita de 19 meses empezó con una rabieta monumental en la que acabamos llorando todos. Y 2 horas después de haberse dormido, finalmente, se despertó como si no hubiera pasado ni un minuto, llorando desesperadamente. Yo también pensé que le pasaba algo, que le dolía algo...No sabíamos que hacer. Terminó en nuestra cama, y nuestra gata, que parece siempre saber lo que pasa, se puso a dormir junto a su cabeza. Y por la mañana, todo como si tal cosa. Ahora tenemos que tener cuidado de cuando se avecina una rabieta, porque como habéis dicho alguna de vosotros, se le ve venir. Tenemos que dar un rodeo para conseguir que haga lo que queremos, pero dentro de lo que cabe, la podemos controlar. Si estamos en casa y se tira al suelo, la dejo delicadamente allí, con cuidado de que no se de en la cabeza, y, muy serios, le decimos que así no son las cosas. Se calma un poco, y entonces la cojo en brazos y nos vamos a la calle (que es cuando normalmente pasa). Ella quiere irse, pero se le cruza algo, y empieza a decir que no que no y que no. Y cuando llegamos a la calle, ya está, ya no hay rabieta. Y si nos pasa en la calle (eso nos pasó ahora que lo tiempo hace unos meses), la sentamos en la silla y estamos con ella hasta cuando todos los que pasen a tu lado te den su opinión. En fin, que mucha paciencia. Nosotros estamos también en ello. Ánimo!
Eva.

Eva dijo...

Uy...qué de erratas...quería decir que estamos con ella hasta que se le pasa, cogiendole la mano y diciendole que estamos ahí. Y que la gente por la calle te dirá siempre su opinión.
Un beso, Eva.

Treintañera con hijo dijo...

Mi hijo mayor ha sido como el tuyo, ha tenido pocas y "controlarles". El pequeño ya veremos como las tiene.

Laura dijo...

Mi hijo también tiene genio, pero yo creo que siendo tan pequeños es signo de que son muy espabilados (el que no se consuela esporque no quiere). De todas formas me estoy leyendo Aprender a Educar y la verdad es que la teoría está fenomenal y te ayuda a saber cómo reaccionar...Me tiene enganchada. Espero haberte ayudado un pelín. Abrazos

Anónimo dijo...

Con el mayor las he tenido muy gordas, llegando incluso en dos ocasiones que la gente de la calle ha estado a punto de llamar a la policia porque se creían que habíamos secuestrado al niño. Cuando ocurre algo así lo mejor es dejarle, vigilar que no se haga daño y seguir como si nada con nuestras cosas (poner la lavadora, leere un libro en el sofá...) eso si te ocurre en casa.
Estas rabietas suelen ser signos de autoafirmación y dura unos cuantos años. Si te pillan en casa chachi, pero si te pillan en la calle hay que hacer de tripas corazón e intentar torearlo lo mejor posible pero sin seguirle demasiado el juego.
Si el peque ve que les prestas demasiada atención cada vez que tienen una rabieta lo asociarán y se convertirá luego en una forma de llamar la atención y que tú de pierdas detrás de ellos. Suerte y muchíiiiiiisima paciencia. Si los problemas fueran muy grandes consulta con un gabinete psicopedagógico, yo tuve que recurrir a uno y estoy contentísima.

Mamareciente dijo...

Gracias por comaprtir vuestras experiencias. Ahora mismo estoy agotada, se las pilla a la hora de acostarse, por el día,e entre la noche...llevamos con esta intensidad tres dias y estoy toalmente desmoralizada y agotada.

LA TETA REINA dijo...

Que mal cuerpo le dejan a una...

Yo me hago la misma pregunta que tú y añado, ¿qué es lo que estoy haciendo mal?

Y eso que Boliche gordas solo ha tenido 2 pero pasarán a la posteridad.

En fin..., ánimo! yo espero que según vaya pasando el tiempo se vayan suavizando a medida que ellos vayan aprendiendo a gestionar "eso" que les frustra tanto.

Besos

Annie74 dijo...

Que duras son... madre mia.. NOsotros hemos pasado tambien por alguna.. y lo que me ha ido bien, es dejar que se calme, que llore y patalee siempre sin poder hacerse daño, y ya cuando lleva un ratito voy y le abrazo.. y el se abraza a mi y se va calmando. Antes no quiere... me da patadas si intento acercarme a el.. tengo que darle su tiempo.
Paciencia.. mucho de eso.
Y son etapitas. Animo.

Madre Primeriza dijo...

Qué bien leer tu post, no por ti, claro, sino por mi... Emma ha empezado esta semana (con casi trece meses) ha tener unas casi rabietas. A todo el mundo le digo que con los dientes lo pasa muy mal, pero es que ¡es verdad! Ahora le están saliendo los cuatro colmillos y lleva dolorida una semana, incluso con calentura por las noches. ¿Consecuencias? Por la mañana se despierta llorando y, durante el día, cuando se frustra por algo o la contrario coge una mini rabieta, que para tener doce meses creo que es una rabieta en toda regla...
Pensando sobre ello estos días, he concluido que el dolor y el malestar, junto con la imposibilidad de expresar sus sentimientos y poder pedir sus deseos, creo que es normal que se ponga como una jabata a veces. Mi pobre bichito. De momento, las paso con ella. Si la abrazo se calma a veces, y si no la abrazo y prefiere patalear y arquearse en el suelo, luego viene donde mi para que la abrace. Afortunadamente, son rabietas cortas. Al menos las de casa. En el parque ya es otro cantar... Ahí sí que me pilló desprevenida y pasé vergüenza.
Un besazo y ánimo, ¡mua!

Madre Primeriza dijo...

Qué bien leer tu post, no por ti, claro, sino por mi... Emma ha empezado esta semana (con casi trece meses) ha tener unas casi rabietas. A todo el mundo le digo que con los dientes lo pasa muy mal, pero es que ¡es verdad! Ahora le están saliendo los cuatro colmillos y lleva dolorida una semana, incluso con calentura por las noches. ¿Consecuencias? Por la mañana se despierta llorando y, durante el día, cuando se frustra por algo o la contrario coge una mini rabieta, que para tener doce meses creo que es una rabieta en toda regla...
Pensando sobre ello estos días, he concluido que el dolor y el malestar, junto con la imposibilidad de expresar sus sentimientos y poder pedir sus deseos, creo que es normal que se ponga como una jabata a veces. Mi pobre bichito. De momento, las paso con ella. Si la abrazo se calma a veces, y si no la abrazo y prefiere patalear y arquearse en el suelo, luego viene donde mi para que la abrace. Afortunadamente, son rabietas cortas. Al menos las de casa. En el parque ya es otro cantar... Ahí sí que me pilló desprevenida y pasé vergüenza.
Un besazo y ánimo, ¡mua!

mistrucosparaeducar dijo...

Bueno, tranquila, quien más o quien menos, hemos pasado o estamos pasando por lo mismo.
A mí lo que mejor me ha funcionado es dejarlos en lugar seguro y vigilarlos para que no se hagan daño, pero no hacerles demasiado caso y esforzarme en mantener la calma y hablarles muy serenamente cuando lo veo necesario. A veces incluso juego a algo que sé que les gusta, a veces al verme dejan de lado la rabieta y se animan a jugar. Dedicarles un tiempo cuando se han relajado es fundamental para reforzar que es muchísimo mejor estar contentos.
Bueno, es lo que me ha funcionado a mí. Claro que cada niño es un mundo. Ánimo, seguro que pronto reguláis la situación.

Tita dijo...

¿Tiene mocos? llevalá al pediatra, aunque no haya fiebre, a ver si tiene los oidos inflamados por ejemplo.

Nuestra bebé está refunfuñona cuando le duelen, así que ya la conocemos.

De todas formas cuando se asocia el dolor y el cansancio con frustraciones ¡deben ser antológicas!

De todas formas también me he dado cuenta que con la mayor lo llevábamos mejor, y fueron menos frecuentes porque los dos teníamos clara la postura: ignorar rabieta y acercarnos después, pero no ceder con el objeto por el que llora, por ejemplo.

Peeeeeeero, me he dado cuenta que su hermana es un resorte, y a veces le quita algo, ella llora fuerte, y su hermana se lo da rápido, y ella calla. Consecuencia: sabe que el llanto a veces funciona, y por lo tanto lo usarán más tiempo y en más ocasiones.

En fin, sed fuertes en vuestra postura, con amor y firmeza, y si no se pasa, yo sí visitaría algún gabinete psicopedagógico, quedaréis contentos.

Abrazos

Ana dijo...

Mi hija de tres años y medio las sigue teniendo, pero yo creo que esto va también asociado al carácter porque las coge desde bien pequeña. Pero ahora las ha retomado con más intensidad, quizá está intentando llamar la atención por celos de la pequeña pero yo no estoy tan segura puesto que la peque está a punto de hacer el añito y hasta ahora no ha habido signos de celos.

Lo peor es que estén tan cansados que se pasen de vueltas, entonces no atienden a razón ninguna. Me ha pasado alguna vez por la calle y de verdad que paso una vergüenza horrorosa pero por lo general no la hago ni caso, que ya se le pasará. He probado a darle un azote, a razonar, a abrazarla... a todo, pero no hay manera.
Cuando se le pasa, que se le pasa de un momento a otro, me jura y perjura que no volverá a pasar.
Y hasta la próxima.

Digo que va con el carácter porque mi chico también tiene esos arranques, obviamente no son rabietas pero sí que es lo mismo traducido a la edad adulta, así que lo lleva en los genes... paciencia...

Bea dijo...

Uyyy yo creo que el mío viene parecido! le pasa igual, no se deja coger, se arquéa si lo haces, me pega, si lo dejo en el suelo se tira y patalea mirando al infinito como si estuviera poseído... Tiene ahora 16 meses y aunque algo entiende aún no se puede razonar con él, la verdad es que la situación es agobiante porque en casa puedes tener más paciencia pero si te pasa en la calle yo me pongo muy nerviosa porque todo el mundo mira, tengo que hacer verdaderos esfuerzos para desconectar... Ya me dirás si encuentras algo que funciona! a mí por ahora solo me vale la paciencia...