martes, 20 de marzo de 2012

¿Y cómo arreglo esto?

Tengo que arreglar un desaguisado, y la verdad, no sé por dónde empezar

Y es que cada vez que pasamos un rato con mi hermana y su marido, él le pregunta a ella por lo bajini  “Y cuántos de estos dices que quieres?” . Y cada vez que voy a lamentarme de una mala noche o similar estando con ellos (mea culpa), mi hermana me dice por lo bajini “calla, calla, que no te oiga él.”.

Y es que estamos contribuyendo a bajar la tasa de natalidad, me temo. Justo lo que se necesita.

Similar es lo que ocurre con la hermana de mi marido. Yo creo que todos se asustan al ver de cerca lo agotador que es el día a día con niños pequeños. Y no porque se porten mal, simplemente porque es así. Y qué les voy decir, no se puede negar la evidencia.

No sé qué habría pensado yo en esa situación. (Afortunadamente?) no tenía niños cerca, ni sobrinos, ni nada cuando decidí embarazarme. Así que…

-Bueno, no creo que nos cambie tanto la vida. Si total, nosotros no somos de salir mucho de fiesta por la noche.

Bendita ignorancia. ¿Pero se puede ser tan simple?. Sí, se puede... Esas palabras o parecidas salieron de mi boca aunque ahora no me lo pueda creer.

Total, que me siento en deuda con ellos. Porque no quiero desanimarles. Porque tener hijos es cansado, sí, lo es. Pero si se quiere tener hijos, se quiere, y ya está. Es algo que va mucho más allá de si el ritmo de vida será  más o menos cansado o habrá que renunciar a algunas cosas ( en favor de otras, por cierto)

Porque ellos ven mis ojeras, mis comidas atragantadas y mis desvelos. Pero no sienten la emoción de cada pequeño paso que dan, la alegría que contagian, la ternura, el amor taaaaaaan grande…

Igual que cuando estás enamorado de alguien, esas emociones no se pueden transmitir a otra persona y por mucho que se las expliques sólo lo sientes tú. De igual manera las emociones y alegrías que te da un hijo, no se pueden explicar. Hay que vivirlas. Así que…adelante, que quiero ser tía!!


                             Fotografía de http://www.sarahrhoads.com/

14 comentarios:

Nenica dijo...

Yo he sido "tía" muuuuuuchos años antes de ser mami, y te garantizo que lo que menos se ve son las noches sin dormir y el cansancio de la mamá!
Cuando a alguien se le ha metido el gusanillo de ser madre se queda boba solo con ver esos ojitos, esa sonrisa, esos deditos... Ay!

Belén dijo...

Yo nunca fui de esas mujeres que se paran en el parque a mirar a los niños, ni de las que se moría por coger en brazos a los hijos de las amigas, ni se me iban los ojos tras el primer bebé que veía por la calle.... pero llegó un día que el tic tac empezó a hacerse oir, un día ese reloj que llevamos dentro se activó y me avisó que había llegado el momento, era hora de ser madre. Da igual que vean vuestros desvelos, preocupaciones, ojeras, carreras..... cuando llega, llega y no se puede parar :)

Tita dijo...

Totalmente de acuerdo con Belén, cuando llega, llega, y no hay quien lo pare. Igual que el que no quiere, no le va a convencer nadie por muy santo que sea un niño.

Va todo en el lote, y hay gente que resulta más lista que nosotras, como tu cuñado jajajajajajaja

Tita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Chitin dijo...

Yo creo q a mi hermano también le hemos desanimado en eso de la paternidad...y eso que es muy niñón y a la que puede le encanta estar con su sobrino. Pero claro, un hijo es a tiempo-completo.

De todas formas, yo creo que es mejor saber lo que es y desear afrontarlo, que lanzarse a tener un hijo y luego que pase como lo que contaste en un post...q penita!

Annie74 dijo...

Si, un hijo da muchos desvelos y preocupaciones.. pero sin duda compensa con creces la felicidad que te hacen sentir.
Pero eso lo sabes cuando eres madre.. no antes.

Frikimami dijo...

Que bonito y que bien expresado!

Ummu Aisha Al Magrebia dijo...

Ya verás como algún día se les despertarán las ganas de ser padres, como dijo Chitin, es mejor saber lo que es y desear afrontarlo :) Besotes!

Leia Organa dijo...

Jajaja, yo era de las que veía a mi cuñada con dos tan seguidas que parecen gemenlas y me decía "¿cómo lo harán?"

Pues se hace, y además feliz como una lombriz!

Nani dijo...

Me gustó mucho tu post y te entiendo perfectamente.

Durante años yo no quise escuchar mi reloj biológico y eso que sonaba sin cesar. Luego llegaron 2 ángeles a mi vida, primero una sobrina-nieta y luego una sobrina y me llenaron de amor un espacio que tenía vacío en mi corazón. Tanto fue así que tuve miedo de lo que podría sentir si tenía un hijo mío. Pero ese miedo no pudo con mi reloj que hacía tic-tac todos los días a todas horas y aquí estoy, sintiendo un sentimiento tan grande que me derborda, que me abruma pero que me hace muy feliz y que me empuja a querer contarlo a todo el mundo.

Uma dijo...

cuando uno quiere quiere y cuando no quiere no quiere! ya se animaran! pero...¿tan mal lo estais pasando? mira que a ver si tambien nos vas a quitar la idea de repetir a los de estos lares??
besos

Buscandoropitaonline dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Ser madre es agotaodr, pero a la vez no tiene precio. Por esa regla de tres nadie tendría el segundo, no??? Porque ya sabes de primera mano todo lo que conlleva... Lo que pasa que te entra ese gusanillo otra vez y no hay quien lo controle, jejejeje!!

Un abrazo!

www.buscandoropitaonline.blogspot.com

Arual dijo...

Mírame a mí hija, que te leo estresada y agobiada y aún así sólo puedo envidiarte.... Cuando entra el gusanillo es imparable, y créeme cuando le entre a tu hermana dará igual la cantidad de ojeras tuyas que haya podido ver antes.

Zary dijo...

No creo que tengas nada que arreglar. La maternidad es como es maravillosamente caótica y nada más. Creo que todos nos llega nuestro tiempo de querer ser padres, sin importar el caos, el cansancio y la parte no tan bonita de tener un bebé. A ellos les llegará, y lo importante es que sabrán de 1era mano toda la verdad, y así será mucho más fácil que asuman con tranquilidad su rol. Me hubiera gustado tenr una experiencia real de maternidad más cercana para no idealizar erróneamente el tema. Hubiera sido mucho más fácil para mi afrontar muchas cosas. Un abrazo.