jueves, 29 de septiembre de 2011

Conciliación: ¿Y la "sostenibilidad" de los niños qué?

¿De verdad es tan difícil encontrar el equilibio? ¿Tenemos que asumir como normal dejar a un bebé de 4 meses en una guardería? O eso, o renunciar a la vida laboral ( de la madre normalmente). ¿No puede haber un término medio?

Sobre este tema ya he reflexionado muchas veces en el blog. Las opciones existen, existe incluso una ley, pero todo suele quedarse sobre el papel. En la empresa pequeña una reducción de jornada o una excedencia se vive como un problema para el empresario. En la empresa grande, no se “ve” tan mal, pero la decisión puede pasar factura porque se entiende que la persona no lo está dando todo por su trabajo. Por supuesto una excedencia supone bajarse de un tren, al que se llegó con esfuerzo, ¿y quién dice que luego puedas volver a subirte?

Pero el coste de asegurar una carrera y un trabajo, ganados con esfuerzo, implica renunciar a criar a nuestros hijos. Un coste demasiado alto. Para nosotros y sobre todo para ellos. Espero que un día evolucionemos y nos demos cuenta de que dejar a un bebé con 16 semanas en una guardería NO es lo normal, ni lo deseable. Y no es un problema sólo de esa madre. ¿No nos preocupamos tanto por la sostenibilidad del planeta, los recursos naturales, el efecto invernadero? Joder, ¡pues más nos debería preocupar la sostenibilidad de nuestros niños!

Espero que un día no muy lejano, el dejar el trabajo unos meses para cuidar a nuestros hijos no se vea como una falta de compromiso con la empresa que nos da de comer, sino como un acto de responsabilidad, por el bien de todos.

Fórmulas hay y a veces no pasan por grandes cambios y largas excedencias. A veces bastaría con un poquito de felxibilidad. ¿Cómo puede ser eso tan difícil?

Tenemos que entender que las cosas han cambiado, que las mujeres tenemos derecho a incorporarnos al mundo laboral, con todo lo que eso conlleva. Porque los hijos son de todos, de los padres y las madres. Y este cambio tiene que implicar otros cambios en la forma de trabajar, que permita a la familia sobrevivir y a los niños no criarse en manos de otros. Por el bien de todos.Sin tener que hacer renuncias grandes e injustas en un sentido o en otro.

Conciliación Real Ya.










miércoles, 28 de septiembre de 2011

Conciliación: que no sea una palabreja sino una realidad

La palabra conciliación está ya desgastada y ni siquiera ha llegado a ser una realidad. Queda muy bien sobre el papel, en boca de políticos, en la política de responsabilidad social corporativa de las empresas, en los deseos formulados en voz alta de las madres y los padres... ¿Pero quién puede decir que es algo real en su vida, en su día a día?  Pocos.



Con la voluntad de hacer algo, de remover algo, de cambiar las cosas, nace un nuevo grupo en Facebook. Únete!




viernes, 23 de septiembre de 2011

No es obligado tener hijos

Acaban de tener un hijo y la cara del padre al preguntarle qué tal todo es un poema…Parece que ha sobrevenido una desgracia. Cuenta que la madre tiene depresión post-parto, pero lo peor es que él no parece estar mucho mejor. “Es que nos damos cuenta de lo mucho que nos ha cambiado la vida. El niño no ha sido muy buscado, así que entre eso y el la situación…”

No me puedo creer lo que estoy oyendo.

En ningún sitio está escrito que haya que traer hijos al mundo. Si no se siente esa necesidad, si no hay un deseo, ¿por qué lanzarse a ello?

Por supuesto con las premisas de esta pareja, el inicio difícilmente iba a ser fácil. Y es que los primeros días son casi siempre “duros”, así que lo serán mucho más si el bebé no era realmente deseado. Yo creo que es pronto para hablar de depresión post-parto, porque el bebé tiene a penas 10 días, y ya sabemos como son esos primeros momentos: postparto, cansancio, sueño, tomas muy frecuentes, un bebé por primera vez a nuestro cuidado…El que no se haya sentido abrumado, vamos, es un caso raro. Así que quizá lo que le pasa a la mamá no es depresión y entra dentro de lo normal. Yo también recuerdo haber dicho los primeros días de vida de mi primer hijo cosas como "yo antes tenía una vida, y ahora todo es teta-pañal-teta; me voy a morir literlamente de sueño"

Si es cierto que la madre tiene depresión, van por mal camino. Porque el padre no va irradiando felicidad precisamente, y además en lugar de quedarse junto a la mamá para ayudarla, enseguida ha vuelto al trabajo. ¿Tiene tantas obligaciones?¿O es que prefiere no estar en casa?

Supongo (y espero) que la situación evolucionará a mejor, que iran poco a poco conociendo a su pequeño y queriéndole y disfrutando cada vez más de él.

Pero lo cierto es que nunca había visto a unos padres tan desanimados y desmotivados. Y entonces me queda la duda de si realmente no quieren esto para ellos. Y por qué han dado el paso.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Han vuelto...y es para quedarse

Sé de alguno que ni un día ha durado sano. Con un añito, ha sido empezar la guardería y al día siguiente amanecer con 39º de fiebre. Por la puerta grande, como hizo Chiquinini en su día.

La mayoría no han llegado a enfermar así (todavía), pero están con las velas colgando desde el primer día. Sí señor, desde el primero. ¿Para qué esperar más? Es matemático, un solo día y ya están ahí los velámentes. Seguro que en Kleenex no han notado la crisis.

Yo creo que los mocos estaban allí en la puerta del cole esperándonos a todos ansiosos.

Que no los hayamos visto venir porque estábamos aplicados en la tarea de convencer al niño de lo chupi-guay que es el cole, o de consolarle si lloraba, etc. eso ya es otra cosa. Pero ellos allí estaban, apostados en la puerta de todas y cada una de las aulas. Da igual que este septiembre haya venido más cálido y menos otoñal. Ellos han visto el calendario escolar y allá que han ido.

Es el monotema en mi vida real y en la virtual. No es muy apasionante, lo sé, pero es que no es para menos, porque es empezar la guardería o el cole y venga, a ponerse malos. Toses, mocos, dolor de garganta. A mí ya me han contagiado, pero doy gracias porque de momento los Chiquininis y yo libramos con eso y no hay fiebre, ni otitis, mi gastorenteritis, ni laringitis…

Aunque sé que todo se andará…El año pasado por estas fechas contaba cómo estábamos, Sálvese quien pueda era la entrada. Y salvamos bastante. Muchísimo diría yo en comparación con el año anterior. Pero por Navidad llegaron las -itis de verdad y ya no nos dejaron hasta junio.

Lo mismo que pasará con los mocos que tenemos ahora. Que ya no nos los quitamos de en medio hasta junio de 2012. No nos queda ná.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Cómo es tu vuelta a la rutina?

¿Lo tienes ya todo controlado? ¿O toca cambio de cole, de guarde, inicio de la misma, reincorporación al trabajo tras excedencia…mil cosas que implican un cambio en la logística familiar?

¿Tu rutina es de casa+tareas en casa+idas y venidas al cole? ¿O de malabarismos para cuadrar los horarios de entrada y salida de los niños con tu trabajo y el de tu pareja? ¿Media jornada o jornada completa fuera de casa? ¿Niño en la guardería un ratito o en el cole largas horas, con programa de madrugadores y comedor incluídos? ¿Ciudad grande o ciudad pequeña y más manejable?

Estos días he hablado con amigas madres y cada una tiene una historia. No tengo cerca a ninguna mamá que esté en casa, todas trabajan fuera.Y cada una tiene una historia diferente. Llevar a dos niños a dos sitios distintos en una ciudad grande, lo que supone un buen tiempo en desplazamientos cada mañana y una paciencia infinita para que los peques colaboren y no sea misión imposible. Tener al padre trabando en otra ciudad, y vérselas sola con las fierecillas, o con ayuda de alguna chica en casa (incluso de dos!). Tener o no el colchón de los abuelos, al menos para cuando los niños se ponen malitos.

Afortunadamente yo cuento con mi Madre, que además es Abuela y Santa, que da amor infinito a mis Chiquininis y una tranquilidad y salud mental a mí y a mi marido que no tiene precio.

Afortunadamente cuida de Chiquinina para que no vaya tan pronto a la guardería, como hizo antes con su hermano.

Gracias a mi Madre, que es además Abuela y Santa, Chiquinini comerá en casa, aunque este curso empiece a ir también por la tarde al colegio, no sólo por la mañana como hasta ahora.

Afortunadamente vivo en una ciudad pequeña, sin grandes distancias, y además el colegio de Chiquinini está al ladito de casa.

Afortunadamente puedo organizarme bien con mi marido, y por la mañana cada uno se encarga de un Chiquinini. Uno de los dos podrá estar con ellos en la comida y el otro en la salida del cole. Ahora somos un equipo y trabajamos a turnos, eso sí…

Afortunadamente, aunque el día a día sea un no parar, no lo tenemos tan mal.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Estrenando curso!

Pues ya está. Se acabó. Ahora sí que sí damos por finalizadas las vacaciones de verano. Snif!

Siempre me supone un esfuerzo enorme volver al trabajo, no tanto por el trabajo en sí, que también, sino por el hecho de separarme de mis peques (ahora en plural!). Y es que en vacaciones disfruto un montón de estar con ellos. Me embriago de felicidad como en un anuncio ídilico de crema para el culete, lo reconozco. La viva estampa de la felicidad soy.Bueno, no el 100% del tiempo, vaaaale, lo reconozco también... Hay momentos en que acaban con mis nervios, pero son gajes del oficio.

Lo dicho, vuelta al trabajo y para Chiquinini vuelta al cole. Lo miraremos por el lado bueno y es que con el niño tan despendolado en horarios y demás, no nos va a venir mal un poquito de rutina. El que no se consuela es porque no quiere, que decía mi abuela.

En cuanto al cole, empezamos Infantil, pero como ya estuvo en la guardería del colegio el año pasado ha sido tan tan fácil, que ni hablar de ello puedo. No quería irse a casa. Encantado de volver a su cole y con sus amigos. Espero que esta actitud dure cuando pase la adaptación y tenga un horario bastante más largo.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Y Ellibro es para...

Llegó el día. Para hacer más agradable la vuelta de las vacaciones hoy era el sorteo de Ellibro de Blog de Madre.

Y puntualmente y tempranamente gracias a mis despertadores particulares, ya está hecho el sorteo. Celebrando así por todo lo alto el aniversario de Me Gusta ser Mama.
Sí, ya hay ganadora!!!

El regalo cortesía de Blog de Madre es para: Y por fin...mamá.

Muchísimas felicidades, suertuda!!

Te mandaremos un correo para los detalles "técnicos" y espero que nos cuentes en el blog tus impresiones sobre el libro, y sobre todo que lo pases genial leyéndolo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Chiquinina

Chiquinina no sabe hablar, pero no hace falta. Se explica con sus gritos y la entonación que les da. Y además habla con los ojos. Con la mirada me dice si está contenta, agradecida, sorprendida o enfadada. Qué ojos.

Qué bonita está mi niña. Con esos mofletes y esa sonrisa por la que asoman dos dientecitos.

Cómo se alegra cuando me ve llegar a casa. Cómo me echa los brazos. Cómo se enfada si me voy. Cómo se agarra con fuerza a mi, a mis brazos o a mi pelo, y se esfuerza por ponerse de pie cuando la tengo en mi regazo. Ahora lo que más le gusta es estar de pie, aunque sus piernecitas aún no tienen la fuerza suficiente.

Rie si nos ve reir. Llora asustada cuando su padre y su hermano “burrean”, imaginará que se hacen daño de verdad. Se rie a carcajadas cuando Chiquinini le hace tonterías.

Es alegre, más risueña ahora que cuando era más pequeña. Pero también tiene genio. Desde bien chiquitina, si no le sale algo bien se enfada mucho y saca el genio. Miedo me da cuando llegue la etapa de las rabietas.

Pero qué bonita está mi niña!










jueves, 1 de septiembre de 2011

Me puede ayudar

Septiembre. El mes de la vuelta al cole. O en nuestro caso, el mes de inicio del cole, el cole de verdad. Recuerdo perfectamente mis vueltas al cole después del verano, con la ilusión de estrenar libros y estuche, de forrar los libros, de cuidar los cuadernos (todo eran buenas intenciones al comienzo), de reencontrarme con mis amigas y de conocer a los niños nuevos de la clase. ¡Y ahora es mi hijo el que va al cole!

Un día tu bebé necesita que lo hagas todo por él. Alimentarle, cambiarle el pañal, bañarle, acunarle...Poco después gana autonomía, pero todavía hay que hacer cosas por él, darle de comer, vestirle, ponerle los zapatos, etc.

Y de repente un día, él te puede ayudar a ti. De repente descubres que es una personita a la que le puedes pedir ayuda cuando te faltan manos: por favor alcánzame eso que se me ha caído, o por favor llévale esto a papá.

Un día no sabe hacer nada, y al día siguiente se está ofreciendo a ayudarte a hacer su maleta. Y quiere llevarte él a ti a caballito; y se mete entre tus piernas para intentarlo, haciéndote tambalear de manera que casi te caes, eso sí, muerta de risa.

¿Pero cuándo ha crecido tanto este niño?

Y es que Chiquinini es un niño-niño. Un niño mayor.

Además con las vacaciones está como un potrillo salvaje, un poco brutote, no le va a venir mal volver a la rutina ( o al menos no me va a venir mal a mí).
Por otro lado las rabietas de los dos años, que fueron pocas, la verdad, han dado paso a otro tipo de enfados, más desafiantes, más difíciles incluso de manejar. Espero que la vuelta a la rutina nos ayude en este sentido.

Por otro lado, Chiquinina hace nada era como un cachorrín que apenas se movía, gruñía como un gatito... y ya está intentando ponerse de pie. Pronto andará mi bebé...

Me repito, me repito, pero cómo crecen.