lunes, 29 de agosto de 2011

Aprendiendo siempre.

Un cangrejo. Un cangrejo ermitaño. Gaviotas. Una langosta y una “gamba-bicho”. El mar rugiendo feroz. El mar en calma como una balsa. Los castillos de arena. El agua que desaparece en el agujero en la arena. La gruta de un monstruo.

Los caballos, las ovejas. Comer una mora del zarzal. Un limón del limonero.

Un avión volando bajo. Un helicóptero y un parepente. El humo de un incendio.

¿Qué es un faro? ¿Y un peaje?

Nombres nuevos de ciudades.

Probar comidas y sabores nuevos.

Salir después de cenar, a la hora del cuento.

Cuando viajamos aprendemos y descubrimos cosas nuevas. Cuando viaja un niño de tres años…cada minuto del día es un descubrimiento nuevo. No sé si le dará tiempo a asimilar tantas cosas en un mismo día.Qué fantásticas son las vacaciones!!

Desde que Chiquinini era un bebé tengo la sensación de que en los períodos de vacaciones, sea por los cambios o sea por el hecho de pasar nosotros más tiempo con él, “avanzaba” más. Siempre daba un salto, había un cambio, fuera a nivel motor o de lenguaje. Ahora el salto ha ido más allá. Le miro y remiro los últimos días sorprendida. Me parece un niño distinto al de hace dos semanas. Más niño. Más mayor. Difícil de explicar.

Con la Chiquinina ocurre algo parecido. En dos semanas ha aprendido a darse la vuelta, hace intentos de ponerse de pie. Se hace entender con sus grititos a la perfección.

Madre mía, cómo crecen de rápido.

viernes, 12 de agosto de 2011

Aniversario y sorpresa: sorteo Elibro de Blog de Madre!

¡Me voy, me voy, me voy de vacaciones...! Y cuando vuelva en septiembre mi blog cumplirá dos tiernos añitos. ¿Cómo puedo haber llegado tan lejos, cómo puede haber pasado tanto tiempo así como el que no quiere la cosa? En este tiempo creo que el blog ha madurado un poquitín y dos años blogueriles no equivalen a dos años humaniles. Y para celebrarlo de una manera muy especial y excepcional, os traigo una super sorpresa.

¡Redoble de tambores!


Para celebrar el aniversario de este blog y como cortesía de Eva Quevedo, autora de Blog de Madre y del libro homónimo, podéis llevaros a casita por la patilla un ejemplar de Ellibro.

Sí señor, el libro de Blog de Madre, para que podáis leer sus historias y reflexiones sobre la maternidad y otras cosas, con verdades como puños pero siempre divertidas, que falta nos hace relajarnos un poquito. Para que cuando sea archifamosa podáis presumir de haber sido de los primeros en leer su recién nacido libro. Cómo decidió traer al mundo a esta nueva criatura, como si no tuviera suficiente con Lamayor y Lapequeña podéis leerlo aquí.

A mí me admira lo que ha hecho, y espero que os apuntéis y que un@ afortunad@ reciba el libro y lo disfrute.

El día 10 de septiembre será el sorteo. Para participar sólo hay que hacer lo siguiente:

Dejar un comentario en esta entrada, antes del día 10 de septiembre, indicando dos cosas:

1. Dirección de correo electrónico para avisaros si resultais ganadores. (La dirección de envio del libro debe ser en territorio español)

2. Responder correctamente a una de estas dos preguntitas ( lo pongo fácil eh? Es suficiente con responder bien a una de las dos):

- ¿Qué es lo qué más miedo le da a la autora de BdM por la noche?

- ¿A qué país exótico ha viajado recientemente como madre bloguera, junto con otras mamás blogueras?

3. Por último, y aunque no es requisito indispensable para participar en el sorteo, podéis haceros seguidores de Me Gusta ser Mamá, claro!!

Pues ya está. Esta es la sorpresita que os anuncié anoche en Twitter, Facebook y Google+ y que seguro os tenía sin dormir por la curiosidad. Si alguien no puede esperar al sorteo, puede hacerse con el libro en este enlace a través de Bubok.

jueves, 11 de agosto de 2011

Sillas de paseo

La silla de paseo que tenemos para Chiquinina, heredada de su hermano, es fenomenal para ella…pero un dolor para nosotros sus progenitores.

Qué horror. Lo que pesa, Dios mío! Y sí, se pliega y despliega con bastante facilidad, pero lo que no hace es meterse y sacarse sola del maletero, operación que hago un par de veces al día y ahora en verano hasta cuatro veces, con las idas y venidas a la piscina. Es un esfuerzo increíble el que tengo que hacer para meterla, primero por lo que pesa y segundo por lo que abulta, que siempre se me atasca por algún sitio. Menudos sudores y cabreos cada día.

La silla está nueva y es que con Chiquinini la situación era la misma y en seguida le pasamos a una de esas que llaman sillas de “segunda edad”, mucho más ligeritas y manejables.

Y a la Chiquinina creo que le espera la misma situación. Me resisto todavía a cambiarla porque a pesar de mis males y ciática incipiente, ella va fenomenal, bien sentadita, con espacio, protegida, se incorpora hacia delante sobre la barra de seguridad, y va feliz como una perdiz viendo mundo y dando grititos. En la otra silla va más incómoda, digamos que se “escurre”.

Pero ahora llega un nuevo factor a considerar: las vacaciones. Con la silla grande es casi imposible viajar, porque aunque el maletero del coche es generoso, si metemos esa pedazo de silla no cabrán las maletas, la cuna, y toooooodos los demás achiperres playeros.

Así que vamos a tener que pasarnos ya a la silla ligera. No voy a decir la marca, pero es hiperconocida y con una flota de sillas por ahí que vamos, ni que las regalaran. Lo entiendo porque la verdad nos ha dado buenísimo resultado con Chiquinini, es resistente y ligera. Cuesta un tercio de lo que cuesta la grande y en nuestro caso la hemos utilizado durante muchíííísimo más tiempo.

Supongo que el fabricante se ha dado cuenta de estas cosas y por eso en dos años y medio ha duplicado el precio de la sillita en cuestión…:-(

martes, 9 de agosto de 2011

Hipogalactia y pies de plomo

Es cierto que hay mucho desconocimiento sobre algo tan natural como la lactancia, cada vez me doy más cuenta de que es así. Y es cierto que hay gente que hace una buena labor enseñando, divulgando y derribando mitos.

Pero…hay que ir con pies de plomo y no se puede aconsejar "en general". Lo que vale para uno no vale para todos.

En relación con mi experiencia con la lactancia hay algo más que se me quedaba en el tintero. Lo de “no tengo suficiente leche” es casi siempre una creencia errónea. Pero... de creer equivocadamente que eso era cierto , se ha pasado a que ese “casi” suele pasar desapercibido.

La hipogalactia es un trastorno muy raro, no hay que presuponer que va a ser nuestro caso. Pero, ¿y si lo es?

En mi segunda lactancia me creía yo muy preparadita para afrontarlo y hacerlo bien, y sin embargo fueron pasando cosas que me confundían y desconcertaban y no era capaz de entender qué fallaba.

Ojalá hubiera encontrado antes este foro de Ceutí Lacta y su hilo sobre las causas de hipogalactia. Supongo que habría llegado al mismo punto al que llegué, que fue lograr con empeño y esfuerzo establecer la lactancia materna exclusiva, pero seguramente habría llegado menos confundida y preocupada, entendiendo la situación algo mejor.

Y es que es posible que yo tuviese dos factores en contra de mi lactancia: la anemia (24 h después del parto me dieron una medicación para frenar la hemorragia, un poco tarde quizá, porque a esas alturas no podía ni incorporme en la cama por el mareo y la flojera que tenía; tardé meses en tener el hierro en su sitio ) y los problemas de tiroides.

Pero yo estaba empeñada en que todas las madres tienen leche. Y así estaba, agotada y desanimada y no queriendo dar un biberón de ninguna manera, (hasta que lo hice, pero eso ya lo he contado, y todo fue mejor.)
 
Los niveles normales de hemoglobina están entre 12 y 16 g/dl aprox. Yo me quedé con 9 g/dl. Y ahora que tengo tiempo y fuerzas descubro que eso fue un duro golpe para la lactancia (artículo Medline).
Cada vez me asombra más el desconocimiento sobre la lactancia entre algunos sanitarios. ¿Por qué nadie me habló de que la anemia o el tiroides podían llevarme a dificultades con el pecho? Supongo que cada médico se encargó de su área, pero ninguno tuvo una visión global o a ninguno le interesó la lactancia porque no era algo estrictamente médico. O a lo mejor me lo estoy imaginando yo todo y nada de lo que digo tiene fundamento. No sé qué pensar.

No sé ni por qué sigo pensando en estas cosas cuando ya han pasado.

viernes, 5 de agosto de 2011

SML: mis lactancias desde cierta distancia

Con motivo de la SML he recordado mis dos lactancias. Ahora desde cierta distancia ya, con las hormonas en su sitio, mi hemoglobina también en su sitio, muchas noches de sueño casi reparador y todo en casa controladito, me atrevo a resumirlas esperando no distosionarlas y no alejarme de lo que fue la realidad.

Cuando nació mi hijo hace tres años había ido a los cursos de preparación al parto, donde la información sobre la lactancia no fue muy extensa, pero sí me hablaron de que debía ser a demanda. Siempre tuve claro que le daría el pecho a mi bebé porque me parecía lo normal, vamos, que ni me lo planteé. Igual que no me planteé seguir haciéndolo al empezar a trabajar. Y así, con estas premisas, nació mi hijo.

Desde las primeras horas lloraba y lloraba. Después de la segunda noche, poniéndole al pecho cada hora, había perdido un 11% de su peso y el pediatra del hospital nos aconsejó darle biberón. Nos pareció bien y respiramos aliviados al ver cómo el niño se lo tomaba todo.

Al volver a casa tuvimos un par de semanas buenas, pero después volvieron los lloros y el hambre. Aunque tenía en la cabeza lo de a demanda, no tenía muy interiorizado lo que eso significaba. ¿De verdad cada hora era normal? Y tenía alrededor familia diciéndome que no podía darle tan a menudo, que las tomas debían ser cada tres horas, etc. Y estaba muy cansada porque a penas dormíamos. (Hasta los dos años Chiquinini durmió muy mal).

Así que iniciamos la lactancia mixta. Todo empezó a ir mejor, así que no nos planteamos dejar de nuevo los biberones y seguimos con lactancia mixta y tomas bastante regulares hasta el final. Creo que volver a la LME habría sido un fracaso de todos modos, porque seguía escuchando lo de los 8-10 minutos en cada pecho cada tres horas ( 8 exactamente????!) y lo de no ponerle en tomas tan largas porque cogía aire. En fin…

En mi segundo embarazo ya estaba inmersa en la blogosfera, conocía experiencias de otras madres, leí algún libro sobre lactancia, etc. Creía estar mucho mejor preparada para afrontar mi segunda lactancia. Y lo estaba, pero aún así hubo momentos de dudas y dificultades y más dudas.

Cuando nació la Chiquinina creo que el primer acierto fue, desde el primer momento, ponerla al pecho cada vez que estaba despierta, que no era muy a menudo, sin esperar a que ella lo pidiera. La subida de la leche fue temprana y la niña casi no perdió peso.

Seguimos así durante un tiempo, todo bastante bien y haciendo caso omiso a los mensajes contradictorios, que seguía escuchando tanto en el centro de salud y el hospital, como en el entorno más cercano.

Sin embargo con el paso de los días, y como yo tenía una anemia por hemorragia postparto es-pec-ta-cu-lar, estaba agotada. Notaba además que no todos los días tenía la misma cantidad de leche. Las tomas eran cada hora y además casi siempre larguísimas, y a pesar de eso la niña tenía hambre. Mi resistencia física y moral se fue viniendo abajo y finalmente suplementamos alguna toma con biberón.

Fue muy poco, pero lo justo para ayudarnos a salir de atolladero y volver felizmente a la lactancia materna exclusiva.Por cierto, que alguna bloguera y mi propio marido se escandalizaron de que me bebiera los biberones que dejaba intactos Chiquinina. Pero si el leche!! En este punto no busqué ayuda en un grupo de lactancia porque tampoco para eso me sentía con fuerzas.

Pasado ese bache la lactancia nos fue fenomenal, dejó de ser un tema de conversación en casa porque “iba sola” y las cosas fluyeron con normalidad. Llegados a este punto, solo le veo ventajas a la lactancia materna, se mire por donde se mire.

Sólo me habría gustado tener más apoyo por un lado y por otro  reincoporarme al trabajo más tarde, para haberlo prolongado unos meses más. Y es que cinco meses, entre los inicios, el bache y la remontada, dejaron poco tiempo para la lactancia relajada y feliz.

¿Y por qué no seguí más con el esfuerzo que me había costado llegar a este punto? Me dio mucha pena dejarlo, mucha, pero bastante complicado es el día a día con un trabajo y dos niños, como para además ir con el saca-leches a cuestas. Hay otras mamás que son capaces, pero yo decidí que no, aún sabiendo que podía pasar lo que pasó ( y es que la producción bajó y bajó y la niña se cansó y empezó a rechazar el pecho.)

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Quién dijo que agosto es improductivo?

Elena, del blog Educando a cuatro, me ha alegrado hoy con estos dos interesantes premios.

 Me gusta tu mentalidad
Maternidad Consciente

Muy interesante cómo explica en su blog lo que ella entiende como Maternidad Consciente. Y es que, si bien la lactancia y algunas otras cosas son muy importantes en el inicio, no deja de ser eso, el inicio. Hay muchas cosas más en la larga vida de una nueva personita donde  los padres serán fundamentales.

Pasar el testigo del premio es difícil, habiendo tantos blogs interesantes como hay. Os animo a visitar los que aparecen en mi blogroll y en "ver todo mi perfil", o a pasaros por Madres Blogueras/Blogs, con enlaces a muchos más.

martes, 2 de agosto de 2011

Notas mentales

1.Odio a blogger. El 50% de las veces no me deja comentar en otros blogs. Grrrrrr...

2. ¿¿Cuándo me han salido tantas canas?? Me fastidia porque ahora ir a la pelu pasa de ser un me-apetece a una obligación.

2. ¿Soy masoca? Por fin me libré de mi barrigón, de las náuseas y vómitos, de la ciática, de las preocupaciones de la amniocentesis y el tiroides en relación con el feto...Por fin me vale mi ropa y duermo bien ya muchas noches.Y puedo ponerme boca-abajo como a mí me gusta. Y puedo comer jamón y quitarme las botas sola.

Entonces, ¿ por qué cuando alguna conocida me dice que está embarazada se me pone cara y sonrisilla de tonta y pienso "qué envidia" ?

lunes, 1 de agosto de 2011

Celos y ¿llamada de atención?

Chiquinini ha pasado unos días regular. Con la llegada del verano han cambiado algunas cosas en su rutina que no le han gustado, y además su hermana ha empezado a ser más personita, ha ganado en expresividad, sonrisas, gorgoritos, llamadas de atención, etc.

Chiquinini lo ha acusado y ha pasado una mala racha. Cuando nació Chiquinina lo aceptó muy bien, en su día ya hablé de ello y de cómo le habíamos ido “preparando”. En los meses siguientes hicimos un esfuerzo extra para que no se sintiese desplazado en absoluto, pero ahora la niña se da cuenta de todo lo que pasa a su alrededor y hay que hacer lo mismo con ella. Hay momentos en que resulta muy complicado estar a todo, la verdad.

Sea lo que sea, el caso es que hace unos días Chiquinini empezó a comer fatal, cada vez que llegaba una comida o cena, se negaba a comer. Empezó a estar algunos ratos bastante decaído, sin querer jugar a nada, a tener más rabietas que nunca (hasta ahora casi se podían contar sólo con los dedos de una mano) y a pegar a su hermana. Pensamos que podían ser llamadas de atención por celos hacia Chiquinina.

No sé si son llamadas de atención o no. En realidad creo que no. Creo que no lo hace para llamar nuestra atención. Creo que lo hace porque lo está pasando mal, a veces sufre y tiene sentimientos contradictorios ( porque en realidad quiere mucho a Chiquinina, se preocupa por ella, juegan, la cuida, etc). Y en esos momentos actúar así es “lo que le sale”.

No es algo impostado. Cuando uno está mal, está mal y punto; a veces nosotros estamos “depres” o de malhumor y no es para llamar la atención de nadie. Es nuestro estado de ánimo sencillamente.

No estoy especialmente preocupada porque me parece hasta cierto punto normal y comprensible, todos necesitamos nuestro tiempo para adaptarnos cuando hay cambios en nuestra vida. Sólo espero que poco a poco vaya pasando esta situación y pueda ver a Chiquinini tan feliz como siempre. Yo creo que será así, porque la mala racha tampoco ha sido muy larga y lleva ya unos días mucho mejor.

Para ser totalmente fiel a la verdad tengo que añadir que su padre ha estado fuera unos días, y eso ha debido afectarle también, porque la mejora ha coincidido con su regreso.Así que quizá me equivoco un poco al atribuirlo todo a los celos y el cambio tuvo que ver también con que “echaba de pena”-como dice él- a su padre.

Estoy deseando que lleguen las vacaciones para pasar más tiempo juntos. Ya queda menos.