lunes, 28 de febrero de 2011

Salir de paseo con dos Chiquininis....

Madre mía, es agotador, antes de salir por la puerta ya está uno agotado. Salir con dos niños pequeños y además en invierno, con capas y capas de ropas, abrigos, guantes y bufandas, que hay que ponerles y quitarles a los dos, además de las nuestras, es como para pensárselo dos y tres veces….

Chiquinini, vamos cerca, así que vas andando. O vamos medio cerca, cojo el patín por si acaso. Vamos lejos y con varias cosas que hacer, mejor llevamos tu silla también. De la mochila para la Chiquinina ni hablamos, no le gusta nada así que mi gozo en un pozo. Además, no sé cómo meterte ahí con el buzo hija…

Vale, ya tenemos clara la logística de hoy, dependiendo también de si hay dos manos o cuatro para llevar a los Chiquininis.

Chiquinini, ponte la bufanda. - Mamá, tengo mocos. Cojo el pañuelo y por el camino el gorro de la Chiquinina. - Chiquinina, no llores, ya salimos…Chiquinini cuidado, se te ha caído una manopla. Ay, mi móvil. Voy por él y de paso cojo el chupete de la niña que también se me estaba olvidando, y lo paso por el grifo porque no sé por dónde ha andado…-Mamá, tengo mocos otra vez .Joé…-Mamá, quiero llevar galletas para el camino. Ni que fuéramos a hacer el de Santiago. -Venga, vamos. Ve llamando el ascensor. No, no puedes llevarte a Batman además de los animalitos. Uy, los pañales de la Chiquinina por si se hace caca. -Mamá, tengo caca. Vaya , qué casualidad. ¿ Y justo ahora que vamos a salir por la puerta?

Mamá, mamá! - Chiquinini, ¡me vas a gastar el nombre!

Al final lo conseguimos, salimos, y a la vuelta otra vez a quitar abrigos, jerseys, bufandas, guantes y de todo.

En la calle daría para otra entrada. El otro día salí yo solita, que fue ponerme el abrigo y cerrar la puerta, y sentía una ligereza tal que ni con alas en los pies, vamos. Sin agujetas en los brazos, sin dejarme los riñones en las cuestas, y andando a paso ligerito sin esfuerzo. Y por “atajos”, cruzando plazas por donde me apetecía, sin tener que buscar el camino y los bordillos aptos para cochecitos. Qué sensación tan rara salir sin mis apéndices! Y la de cosas que hice en una hora!

jueves, 24 de febrero de 2011

¿Quién se está bebiendo los biberones?

¿Quién se está bebiendo los biberones de la Chiquinina? ¡Yo!

Los sigo preparando de vez en cuando, y después de unas horas en la nevera, por no tirarlos, que al fin y al cabo es leche, me los bebo yo. Significa esto que las cosas van cayendo por su propio peso y la balanza de la lactancia mixta está claramente inclinada hacia un lado. La Chiquinina apenas está tomando leche artificial, pasa a veces días sin probarla y cuando la toma es en pequeñas cantidades. Sin embargo yo sigo preparando los biberones, porque me da tranquilidad, porque este sistema nos va bien, y porque no es tan fiero el biberón, digo el león, como lo pintan. La Chiquinina no ha dejando el pecho a favor de la tetina porque la succión le resulte más fácil etc. Ella prefiere claramente y con diferencia la teta, lo mismo que le pasaba al Chiquinini.


No digo que no sea cierto que con el biberón el bebé pueda rechazar el pecho, no estoy animando a nadie a que se arriesgue a eso, pero en mi caso de momento no se ha materializado ese riego ( y espero que no lo haga) y la Chiquinina, igual que el Chiquinini, no ha dejado el pecho a pesar del biberón.

De hecho, en esta ocasión creo que el biberón nos ha ayudado a estar mejor, a recuperarnos, y en definitiva a seguir con el pecho y no dejarlo. Está fórmula nos funciona, el día que no prueba el bibe genial y el día que lo necesita porque yo tengo menos leche (lo que suele ocurrir cuando estoy especialmente cansada), pues también bien.



lunes, 21 de febrero de 2011

El mayor espectáculo del mundo.

Uno de los protagonistas de la película El primer día del resto de tu vida decía que ver crecer a sus hijos había sido el mejor espectáculo que había presenciado nunca. Qué forma tan genial de resumir todo lo que se me pasa por la cabeza ahora, y eso que nosotros estamos aún levantando el telón.

La Chiquinina ha empezado a sonreir. Empieza también a hacer gorgoritos y gesticula con la boca mientras nos mira fijamente, casi parece que quisiera decirnos algo. Estas primeras sonrisas son tan, tan emocionantes como lo son con el primer hijo.

A partir de ahora cada pequeño gran logro será así, emocionante. Las sonrisas, los gestos, el alcanzar por sí sola un sonajero, las palabras, los primeros pasos, los primeros abrazos, sus primeros trocitos de tortilla francesa, todo lo que va a ir descubriendo y aprendiendo. Todas esas cosas que hacen que nos olvidemos inmediatamente de las noches sin dormir, el cansancio y el poco tiempo que nos queda para otras cosas. Todas esas cosas que hacen que te den ganas de comértelos y que me llenan de felicidad!!


lunes, 14 de febrero de 2011

Taitantos

Hoy cumplo 35! Distancia equidistante entre los 30 y...los 40!! Estoy "impactá". Me lo tomo con humor, pero lo cierto es que me impresiona. Por Dios, cuándo me he hecho yo tan mayor???

Por ejemplo, este blog lo empecé a escribir con 33....

El otro día escuché que la curva de la felicidad es como una U, cuando más felices somos es en la adolescencia y en la vejez. No estoy de acuerdo. Son momentos esos en que quizá se tienen menos preocupaciones en forma de grandes responsabilidades, pero yo creo que se es más feliz en otros  momentos de la vida. Bueno, o en todos, de forma salpicada. Yo ahora soy feliz, con una vida normal y corriente, pero sé que soy afortunada por todo lo que tengo y cada día lo valoro más.

Pues eso, otro añito más!

viernes, 11 de febrero de 2011

Cómo nos va con la lactancia mixta.

Desde que echamos mano del biberón la lactancia y todo en general nos va mejor. Me resistí, me resistí  y me resistí al biberón, hasta que ya no pude más...Pero lo cierto es que todo parece ir un poco mejor así.


No hemos establecido una lactancia mixta con suplemento de biberón después de cada toma, como hicimos con el Chiquinini. Lo hacíamos así y a veces tomaba mucho (biberón), otras poco y otras nada, pero se lo ofrecía siempre.

Esta vez a la Chiquinina le ofrezco el biberón después de dos o tres tomas al día, cuando tengo la sensación de que no había mucha leche o de que se ha quedado con hambre. Los primeros días llegó a tomar en algún momento hasta 40 o 50 ml. Ahora toma poco, del orden de 10 o 15 ml nada más. A veces ni eso, cero patatero. 

No sé si 10 ml para una lactante de 2 meses recién cumplidos es mucho, o es que es lo justito para terminar de saciarla; o es que el saber que cuento con esta herramienta me tranquiliza también a mí y eso va en nuetro favor...No lo sé. Pero lo cierto es que desde que toma biberón las cosas van un poco mejor. La Chiquinina está más tranquila, duerme un poquito mejor, ha empezado a espaciar las tomas un poco más ( a unas tres horas ). Y yo he vuelto a ser persona. Cansada y con sueño, pero persona y no un zombie.

La sorpresa final ha sido la ganancia de peso de la Chiquinina en los últimos 15 días, que hoy hemos sabido que ha ido requetebien.

Quizá es que mi anemia está mejorando (ojalá); quizá es que me tomo el día a día con más calma, sin querer hacer tantas cosas; quizá es que estoy mejor hidratada porque ahora bebo más agua. Cosas que se me ocurren.


Quizá el biberón, aunque en cantidades pequeñitas, aporta lo que la niña necesita de más; o quizá no es eso, sino que el biberón nos ha ayudado en otro sentido, rompiendo el círculo vicioso en el que estábamos inmersas; quizá es que la Chiquinina está más "asentada", quizá, quizá, quizá....No lo sé. No tengo ni idea. Pero lo cierto es que ahora va todo mejor.


La pediatra me ha dicho hoy que podemos retirar los biberones pero...creo que vamos a seguir así de momento.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Una pizarra en la cocina

Tenemos una pizarra en la cocina. Muy chula, sí, comprada cuando aún no teníamos hijos. Entonces estaba poco menos que de adorno. Ahora no puedo vivir sin esa pizarra. Si no apunto en ella las cosas, se me olvidan. Se me olvidan las cosas hasta a mitad de camino cuando voy a hacerlas, cuando voy por el pasillo. ¿Pero qué iba a hacer yo?
El padre de los Chiquininis flipa. El otro día no sabía qué día de la semana era, y no exagero.

Se me olvidan cosas de lo más sencillito. Tengo que descongelar los filetes; o comprar mandarinas cuando salga de paseo; o hacer una llamada.
Pienso que se debe todo a la falta de sueño y a la mala vida que me dan los Chiquininis, que está pasando factura a mis neuronas. Espero que sea así y por tanto sea algo pasajero, aunque creo recordar que las neuronas son células que no se regeneran: cuando mueren, mueren, esas que quedan de menos...

lunes, 7 de febrero de 2011

Me gustas cuando callas...

Chiquinini es una ametralladora de preguntas. Hay veces en que no se calla ni debajo del agua, pero lo "peor" es cuando empieza con la retaíla de por qués.

Por qué la Chiquinina es un bebé? Por qué comemos esto? Por qué vamos a tal sitio? Por qué es de noche? Porque tengo huesos? Por qué.....?

-Por qué está helada la fuente?
-Porque hace frio.
-Y por qué hace frio?
-Porque es invierno?
-Y por qué es invierno?
-Porque después del otoño viene el invierno, y luego la primavera.
-Y por qué luego viene la primavera?
-Porque... porque sí.
-Y por que sí?
-Chiquinini... me gustas cuando callas porque estás como ausente.
-Ehhhh???

Alguna vez que ya no sabía por donde salir a sus preguntas, le respondí algo como que la vida es así. Como son esponjas y aprenden las mismas expresiones que empleamos nosotros, un día en que se echó mucho tomate en el filete y le pregunté por qué había puesto tanto, me respondió:

- Es así la vida mamá.

Donde las dan, las toman. ;-)



miércoles, 2 de febrero de 2011

Sus cosas

Estamos con los dos peques.
-Chiquinini, mira como te mira la Chiquinina.
-Si
-Y que te dice?
-Estamos hablando de nuestras cosas.

Pues empezamos pronto con los secretitos.