lunes, 31 de enero de 2011

¿Llora al ponerle a dormir? ¿Cuánto tiempo?

Estamos pensando ya en las opciones para organizarnos cuando vuelva al trabajo. Tenemos la inmensa fortuna de contar con mi madre, dispuesta a lo que sea por sus nietos, pero estamos pensando en distintas posibilidades.

La semana pasada visité una guardería cerca de casa para la Chiquinina, que no es la misma a la que fue su hermano. Tras la visita recogí los formularios de inscripción para tenerlos ya en casa por si nos decantábamos por esa opción. Incluían muchísimas preguntas en relación con el desarrollo y los hábitos de los niños, pero hubo una que me dejó sorprendida cuanto menos:

¿El niño llora al ponerle a dormir? ¿Cuánto tiempo?

¿Cómo que cuánto tiempo? Oiga, es que yo no le dejo llorar sin más, y...bueno, no sé si estoy muy suspicaz, pero esa pregunta en medio del largo cuestionario me ha hecho dudar de la guardería. Todas las referencias que tengo de otros padres son buenas, pero no me ha gustado ese detalle. No sé si exagero, pero no me lo quito de la cabeza.

viernes, 28 de enero de 2011

La sombra del biberón es alargada.

Pues sí, hasta aquí hemos llegado. Lo he intentado, le he puesto todo mi empeño, era algo pendiente conmigo misma... quería dar lactancia materna exclusiva a la Chiquinina. Pero no va a ser así, no del todo, y es que ya le hemos suplementado alguna que otra toma con biberón.

Nunca voy a entender lo de la lactancia, ya me he resignado. Por más que lea sobre el tema a expertos, a otras mamás, etc. Supongo que es como nadar, montar en bici o hacer integrales. Unos tienen especial habilidad para ello, talento natural, y otros pues sencillamente no.

Cuando mi niña llora y llora sin parar y no se consuela, y después de ponerla al pecho cada hora descubro que, a pesar de eso, llora de hambre...No.Se acabó. Se tomó un biberón y por fin pudo descansar, dormir, y estar tranquila.

La pediatra, viendo la curva de peso de la Chiquinina, nos ha dicho que suplementemos las tomas con biberón. Pero no ha sido ese el verdadero motivo para dárselo.Cada persona tiene un límite de paciencia, de voluntad, de empeño...y yo he llegado al mío. Unos días siento que tengo más leche que otros, y cuando la niña pasa hambre y tengo que ponerla al pecho con tanta frecuencia, para mí empieza a ser un sacrificio más que un placer, además de una preocupación constante.

Estoy agotada, de peor humor, no puedo atender igual al Chiquinini. Además es un círculo vicioso, cómo voy a tener leche siempre, si la comida no me alimenta, si el ochenta por ciento de las veces más que comer, engullo.Si entre unas cosas y otras estoy tan cansada. Así que de ahora en adelante habrá biberones de vez en cuando. Volvemos a la lactancia mixta, como hicimos con Chiquinini.






miércoles, 26 de enero de 2011

Hábitos vecinales

Es lo que tiene el no pegar ojo. Y que las casas tengan paredes casi de papel. Que te aprendes sin querer entre toma y toma, con un ojo abierto y otro cerrado, con las gafas cayédose y el pelo despelujado, los horarios y rutinas de los demás.

El del tercero B pone el depertador a las seis y media y sale de casa a las siete y cuarto puntualmente todos los días. Le debe gustar lo de madrugar, porque los fines de semana sale también temprano, sobre las ocho de la mañana. Los del tercero A son trasnochadores y se acuestan tarde a mis ojos ( que me acuesto como las gallinas para aprovechar más...). Ay, pobres ingenuos, esperan un bebé para este verano... El caso es que se acuestan más allá de las doce. Por la mañana a las ocho menos cuarto suena el despertador y a las ocho están en la ducha ( bueno, juntos o separados eso ya no lo sé ;-)). Entre la noche alguien se levanta al baño siempre ( presumo que será la embarazada, claro).

Pues eso, así podría seguir. Y no es que sea cotilla. Que más quisiera yo que dormir plácidamente y no enterarme de nada de lo que hacen los demás. Ains...

sábado, 22 de enero de 2011

Fin de la cuarentena

¿Se llamará cuarentena porque te recluyes con tu bebé y no das abasto para nada más? Han pasado las seis primeras semanas, esas en las que parece que el día a día se reduce a teta-pañal-teta y falta de sueño.

No han vuelto las migrañas.

Afortunadamente ( y milagrosamente) desapareció el dolor en la zona del coxis.

A la espera del resultado de la última analítica, me encuentro bien, tanto en lo referente a la anemia como al hipertiroidismo.

Así que poco a poco todo va volviendo a la normalidad. Sólo falta que la Chiquinina me dé un poco de tregua en lo referente a las tomas y el sueño, sobre todo por la noche...

jueves, 20 de enero de 2011

El misterio de los adoquines

Vivimos en una ciudad de Castilla, con su casco antiguo y sus adoquines. Y he pensado que voy a adoquinar ( se dice así?) el pasillo de casa. No será tan calentito como la madera pero todo sea por descansar y dormir un poco.¿Qué tiene el cochecito que no tiene la cuna? ¿Por qué a los bebés les gustan tanto los baches y empedrados?

Cuando salimos de paseo la Chiquinina duerme como un lirón. Si entramos en un bar ( qué bien nos ha venido la ley antitabaco), da igual el jaleo que haya o el volumen de la música, ella sigue planchando la oreja. Al Chiquinini cuando era un bebé le pasaba lo mismo. Y si el paseo fallaba, la solución era meterse con el cochecito por las calles adoquinadas. Eso sí que no fallaba.

Pero curiosamente cuando llegas a casa, por muy sigiloso que seas y mucho cuidado que tengas, por mucho que cruces los dedos para que aguanten dormidos diez minutos más y te dé tiempo a darte una ducha o hacer un pis sin estresarte....es meter la llave en la cerradura y no sé cómo lo saben, pero inmediatamente abren el ojo. Será posible?!

lunes, 17 de enero de 2011

Hermanos

María, que es lectora habitual del blog, me ha pedido que hable de cómo ha asumido el Chiquinini la llegada de su hermana.

Resumiendo, todo ha ido bastante bien. Obviamente la pequeña requiere casi todo mi tiempo, especialmente por la lactancia materna, pero el Chiquinini lo ha asumido, me hace gracia porque ahora nos incluye a las dos en el mismo lote:

"Dónde están mamá y Chiquinina?" "Voy a dar un beso a mamá y Chiquinina" "Me quedo con mamá  y Chiquinina ", etc.

Creo que de algún modo estaba bien "mentalizado" de la llegada de su hermana y lo ha asumido con mucha naturalidad. La quiere mucho, le gusta cogerla, darle besos, dice que la quiere mucho, etc. Lo que no ha llevado tan bien es la parte de  mi tiempo que le ha robado, claro, y cuando le doy el pecho a la niña, el Chiquinini a veces se muestra muy rabioso, aprieta los dientes y me quiere pegar. Esta actitud sin embargo está remitiendo, cada vez lo lleva mejor, y en términos generales Chiquinini está muy contento y alegre.

Empezamos a hablarle del embarazo en los meses de verano, cuando la barriga empezó a ser evidente. Le explicamos que dentro estaba creciendo un bebé, su hermana. De ahí en adelante de vez en cuando le hablábamos de ella, de que él sería el hermano mayor y demás. Cuando se acercaba la fecha del parto, a veces Chiquinini preguntaba: "Ha salido ya Chiquinina?". Y cuando llegó el día en que desaparecimos mientras él dormía para ir al hospital a dar a luz, lo asumió con normalidad.

Cuando fue a ver a su hermana al hospital, flipó. Por lo pequeña y suave que era, y porque no podía andar ni coger los peluches, ni hablar. Fue muy gracioso. Y sobre todo muy emocionante.

Tenía muy claro que el bebé era parte de la familia. "No es un juguete, es mi hermana Chiquinina", respondió a alguien.

A veces la acaricia y con sus dos años y medio, como si fuera él tan mayor, le dice : "Ooooh, qué monada..." Me tengo que sujetar para no reirme.  "Tú también eres una monada", le dije en una ocasión. Y me respondió que no, que él era un "monado".

Ahora Chiquinini me avisa a voces y corriendo cuando la niña llora: Mamá, Chiquinina quiere teta!!!, Mamá, Chiquinina quiere comer otra vez, Mamá Chiquinina llora, Mamá Chiquinina tiene hipo.

Los días siguientes al parto mi Chiquinini, al que de repente vi grandísismo ( pobrecito mío, le hice grande en 48 horas), estaba asombrado con mi barriga. La tocaba continuamente y decía sorprendido que ya no tenía barriga porque ya había salido la Chiquinina. También me dijo, muy observador él,  "Mamá, ya te puedes poner tu anoraka".

En definitiva, no sabíamos cómo iría el encuentro de los hermanos, teniendo en cuenta que el Chiquinini es hijo, sobrino y nieto único. Nos ha sorprendido gratamente, y para su corta edad creo que está asumiendo este cambio muy bien.

A veces siento no poder dedicarle el 100% del tiempo, pero creo que
un hermano es el mejor regalo, y además de algún modo está aprendiendo por ejemplo a esperar, y a compartir.

Es cierto que con la llegada del bebé el amor se multiplica, es una lástima que el tiempo sin embargo se divida.

sábado, 15 de enero de 2011

"Totótamo"

Chiquinini: Totótamo
Papá: Hipopótamo
Chiquinini: Totótamo
Papá: Se dice hipopótamo
Chiquinini: Totótamo. Es que lo digo en inglés.

jueves, 13 de enero de 2011

"Buenas noches, buena suerte"

Good night, good luck. Era la frase con la que despedía su programa un famoso periodista estadounidense, Ed Murray, que trabajó para la CBS hace unas décadas. Yo le conocí gracias a la película que dirigió George Clooney. Y hasta ZP le ha parafraseado en un debate previo a las elecciones, en 2006, despidiéndose de la misma manera.

Buenas noches, buena suerte. Apuesto a que nadie había descubierto hasta la fecha que en realidad este locutor, famoso por cómo contaba las noticias en la Segunda Guerra Mundial, en realidad se estaba dirigiendo con sus palabras a....¡los padres recientes!

Sí, sí, porque buenas noches, buena suerte, es lo mejor que me pueden desear a mí ahora mismo. Y ojalá se cumpliese. Para los padres recientes estas palabras se llenan de significado.

Buenas noches, una buena noche, de descanso. Una noche en la que poder dormir del tirón, y no "a cachos". Una noche en la que puedas coger el sueño profundo y relajado más de dos horas seguidas, sin llantos, sin gases, sin cambios de pañal, sin dar teta. Sin despertarse sobresaltado porque no sabes si tienes a la niña en brazos, a tu lado en la cama, o la dejaste en la cuna en la toma anterior porque parece que le habían quitado los pinchos. Una mañana siguiente en la que te levantas después de haberte desperezado tranquilamente...

Buena suerte, sí señor,  buena suerte es precisamente lo que se necesita para que se alineen los astros y se consiga lo anterior, que en mi caso, con un bebé de un mes, creo que es imposible. Mi hiquinina, que los primeros días era un angelito ( y menuda diferencia!), cada vez se parece más a su hermano.

Qué mal lo llevo (la falta de sueño)...

martes, 11 de enero de 2011

Lactancia materna y dudas (II)

Después de todas las dudas de mi post anterior, seguimos adelante con la lactancia materna exclusiva, aunque desoyendo a la pediatra (tomas cada 3 horas, 10 min en cada pecho). Por otra parte, por el camino hemos comprado biberón y tetinas, que esuvieron ahí preparados por si acaso, y es que las dudas eran muchas.

En la visita al pediatra nos comentó que lo mejor era esperar una semana más, justo hasta que la Chiquinina cumpliese un mes, y volverla a pesar. Si seguía con la tendencia de ganar poquito peso, suplemento de biberón.

Esa semana seguimos como hasta entonces, con la lactancia " a demanda". Yo tenía la intuición de que la cosa estaba funcionando mejor, sentía como si tuviera más leche, y la niña mamaba mejor, con más fuerza. Y así debió ser, porque esa semana resultó que había ganado peso muy bien. Justo el doble que la anterior, unos 30 gr diarios.

Así que seguimos adelante, aunque tengo que decir que a veces me flaquean las fuerzas porque la Chiqinina hace muchas tomas y bastante largas, lo que además de ser cansado (sobre todo cuando por medio no descansamos por culpa  de los gases), me deja poco tiempo para mi Chiquinini.

domingo, 9 de enero de 2011

Cólicos del lactante:¿leyenda urbana?

Aunque Carlos González diga que los bebés no tienen gases y atribuya su malestar a otros problemas, como falta de afecto, yo creo que los gases sí se dan. A veces parece que este hombre se empeña en llevar la contraria a todo el mundo...

No sé si cólicos es mucho decir, pero gases, dolorcillo en la barriga...Mi Chiquinina lo está padeciendo, y ya me gustaría a mí que no fuese así.

Se queda dormida al final de la toma, la tengo en mis brazos un ratito y después la dejo en su cuna. Pasados cinco o diez minutos empieza a protestar. ¿Qué pasa, han puesto pinchos en la cuna y no me he enterado? No. La Chiquinina está incómoda, abre los ojos como platos, se encoge, protesta, y si no hay consuelo llora. Después de un buen rato en brazos suele expulsar el gas de la discordia, pero a veces le cuesta mucho y lo pasa mal ...Así que haberlos, los hay.

jueves, 6 de enero de 2011

Identidad

Hasta ahora en casa nos referimos pocas veces a la Chiquinina por su nombre. Suele ser "la niña" y otros apelativos cariñosos, pero pocas veces usamos su nombre propio. Recuerdo que cuando nació el Chiquinini nos ocurrió lo mismo.

Creo que me cuesta un poco llamarla por su nombre y darle de algún modo una identidad, porque para mi es aún, en cierto modo y entre comillas una desconocida. Nos estamos conociendo. Es mi bebé, pero todavía no es "esa personita", con su nombre propio, su personalidad, su bagage, nuestras cosas compartidas, etc.

Para llamarla por su nombre necesito un poquito de tiempo. No mucho, pero sí un poquito. Qué curioso, seguramente a otra persona ( mi madre sin ir más lejos) lo que acabo de escribir le parecerá una tontería como la copa de un pino.

martes, 4 de enero de 2011

Mágica inocencia

Escribo a salto de mata, los Chiquininis no perdonan...

Mañana es la noche mágica en que los Reyes vienen de Oriente guiados por la estrella y montados en sus camellos, siempre que estos no se hayan quedado sin pilas, según la versión del Chiquinini...

Y me asombra la inocencia de estos niños, cuando pongo la tele y hablan de todas las compras; o cuando veo padres cargados de regalos; o esos Reyes disfrazados tan mal en un centro comercial, o al teclear Reyes Magos en Google; o al escaparsenos algún comentario en la familia sobre los regalos de unos y otros...

Tengo miedo de que el Chiquinini descubra algo demasiado pronto. Espero que no. Este será el primer año en que sea un poco consciente de la fecha y la disfrute. Y nosotros con él.

Y aquí lo dejo porque es muy difícil escribir con una sola mano.

Felices Reyes.

sábado, 1 de enero de 2011

Feliz año nuevo

Feliz 2011 a todos. Mi propósito de año nuevo, actualizar el blog, la cabecera con mis dos Chiquininis y el perfil, que se queda obsoleto. ¿Seré capaz con los dos peques y su padre de vuelta al trabajo, "sola ante el peligro"?