Eso me pregunto yo, porque el bebé tarde o temprano se desteta. Pero, ¿y la madre?
La madre creo que no se desteta nunca.
Es absurdo, pero me gustaría que siempre fueran pequeñines. Que siempre un beso mío les curase los males, los rasguños, los golpes, los sustos, los disgustos y las decepciones.
Que siempre se dejaran achuchar como ahora. Que siempre Chiquinini gritara como ahora “mamá no me dejes solo, ven a cuidarme mientras me tomo el nesquik"
Que Chiquinina siempre se pusiera loca de contenta al verme, como ahora.
Creo que la madre no se desteta nunca, porque siempre querremos tenerlos cerca, aunque cada vez los tendremos más lejos, es ley de vida…
Y yo qué sé por qué me da por pensar ahora en estas tonterías. A lo mejor es porque veo a Chiquinini cada vez más grande. Recuerdo su entusiasmo la primera vez que le recogí yo en la guardería, con dos añitos. Como no solía hacerlo yo aquel día gritaba entusiasmado y con verdadera emoción: mira, mira, es mi mamá! Y veo cómo ahora va y viene al cole con total naturalidad. Cómo me habla de sus amiguitos. Y pienso en eso, en los amigos del cole, en lo bien que lo va a pasar. Y una cosa lleva a la otra y pienso también en los disgustos que empezará a llevarse cuando por ejemplo se enfaden. Y en la cantidad de cosas que están por venir y que tendrá que enfrentar y resolver él, porque mamá no estará allí. Y me pongo tonta pensando en por qué crecen tan rápido.Si estaré yo preparada para que crezcan. No quiero ser la madre “plasta” y sin embargo temo que pueda serlo. Por temor a que sufran, por miedo a dejarles volar solos, por querer tenerlos cerca de mí.
Y es que creo que la madre no se desteta nunca.
Y pienso en que mi madre sentiría y siente lo mismo por mí, y me doy cuenta también de que como hijos no estamos a la altura. Somos mucho más egoístas. Como padres lo damos todo.
Como madre intento hacerlo lo mejor posible, no caer en los errores que cometieron mis padres conmigo. Pero eso no me exime de cometer otros diferentes, claro.
Y todo esto ando pensando hoy, ya ves…
13 comentarios:
Ayss que pensamientos nos rondan, verdad? en este esrito me he sentido muy cercana a ti, siempre tengo esas dudas esos temores...¿estare preparada yo, sabré dejarles volar?.. momentos que nos hacercan a nuestras madres y entre nosotras.
Felicidades, porque lo estás haciendo genial.
Un abrazo
Ufff, me has dado en toda la línea de flotación. Esta semana esta siendo muy muy dura y esos pensamientos tuyos también rondan por Endor...
¡Qué le vamos a hacer! Dicen que es ley de vida, pero a mi me gustaría que mi hijo me mirara con esos ojos de cariño limpio y sincero por siempre... Ains y eso que aún no habla!
A mi me gustaria que mi hijo no creciese nunca, pero eso es imposible, imagino que a mi madre tambien le hubiera gustado, y a mi abuela y asi hasta el principio de los principios.
La pena es que todo pasa muy muy deprisa
Ay bonita, pues lo podia haber escrito yo! Te entiendo totalmente y estoy de acuerdo, no creo que yo me destete ya nunca!! (ademas de que soy madre plasta!) Ainss, y de ahi mis instintos de volver a ser madre, que los tengo a flor de piel! Besotes
Ainssssss! una madre, nunca deja de ser una madre ... aunque sea abuela, al menos mi madre, sigue preocupándose por nosotros, por si nos va bien en el trabajo, en el matrimonio, si salimos de viaje... alegrándose con nuestras alegrías y sufriendo nuestras penas. Espero ser como ella con mi hijo.
Yo creo que esos pensamientos son universales y eternos! todos nos los hemos planteado alguna vez y seguro que nuestros padres también lo han hecho y lo haran nuestros hijos...una frase lo resume todo..."ley de vida"...
Una cosa...muchas que empiezan asi acaban encargando otro....no se no se!
jeje
besos
Si, es ley de vida, pero tiene q ser durisimo...
verdad que ahora entendemos mejor a nuestras mamis? es cierto que de peque no vemos más que nuestras necesidades, alegrías, y el egoísmo se va alejando según crecemos y sobre todo,según somos madres yo pienso.
Es mucho lo que hacemos por ellos, y a su modo nos lo agradecen, con su sonrisa, yo siento que entre muchas cosas ahora vivo para la sonrisa de mi hija. Es duro y a la vez pienso que soy afortunada por no pensar ya tanto, a fuerza, en mí misma.
Una entrada muy bonita
Yo también lo pienso muchas veces. Cuando veo que mi niño ya no es mi bebecito pequeño y pienso que puede que no vuelva a repetir experiencia me siento triste.
Si.. que verdad.. yo no quiero destetarle, quiero que siempre sea mi chiquitin, mi pitufito, cuando crezca y ya no nos necesite como ahora... ains.. Me has echo pensar jejeje..
Vamos a achucharlos ahora que podemos¡¡¡¡
besos.
Sin duda verlos crecer es un sentimiento de lo más agridulce. Un abrazo!
Me gusta verlas crecer, pero también me da mucha pena al mismo tiempo, se van mis bebés, ahora estoy disfrutando de la peque todo lo que puedo en cuanto a mimos, porque empezará a hacerse mayor como las otras y cada vez seran menos los mimos que necesiten, yo siempre los seguiré necesitando...
Me ha gustado mucho tu reflexión, mi niño es todavía muy pequeño, tiene 16 meses, pero pienso igual que tú.
Musus
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