viernes, 28 de mayo de 2010

Carguemos las pilas

Después del fin de semana rural nos vamos una semana de vacaciones, a la playa. Pocas veces recuerdo haber ansiado unas vacaciones como en esta ocasión. Creo que de verdad las necesito, para en la medida que el Chiquinini lo permita, descansar. Me impaciento ante la visión de mí misma tumbada en la arena, con el arrullo de las olas, sintiendo el solecito en la piel. Durmiendo. Jugando con el Chiquinini y dando buenos paseos. Tomando unas gambitas a la plancha. Ains! Espero que salga todo tan bien como lo imagino.

En esta ocasión cambiamos potitos, leche de continuación y demás cosas que ya no necesitamos , por…¡el orinal! Qué poco romántico. Creo que vamos a tener que cargar con él sí o sí porque Chiquinini no está por la labor de hacer sus cositas en otro sitio de momento.

Quiero dejar algo programado para el blog, pero no se si se publicará bien porque las últimas veces que lo he intentado me ha fallado, no sé por qué. Espero volver con las pilas bien cargadas...justo cuando me estaba animando, pensando que ya toca a su fin el primer y molesto trimestre, he tenido dos decepciones. La primera, que nunca pensé, es que quizá no pueda dar el pecho al bebé por la medicación antitiroidea. La segunda es que los marcadores del screening bioquímico han salido bien pero con "peros". Así que esoy aún asimilando cosas. Escribiré sobre ello a la vuelta.

jueves, 27 de mayo de 2010

Gremlin de noche


Esta semana hemos tenido ya dos nochecitas toledanas. Y ando un poco despistada porque no sé qué le pasa al Chiquinini. Tiene algunas pesadillas, pero aparte de eso se desvela y se altera muchísimo. Llora a grito pelado y a veces dice “pupa”. Me desconcierta que durante el día está bien, pero pienso que no son sólo pesadillas y que algo le duele. Creo que puede ser alguna muela, pues las tiene todas a punto, con las encías ya blancas. Pero él me dice que le duele el oido, la oreja, cualquier cosa. Quizá es un dolor disfuso que él no sabe localizar.



Esta noche habremos dormido 4 o 5 horas. Y mal, porque no paraba de moverse y quejarse.



Lógicamente esta mañana estoy agotadilla. Cómo sería el escándalo, que creo que hemos despertado a medio vecindario, seguro porque empecé a oir cisternas y grifos a aquellas horas intempestivas.



La segunda parte que me preocupa entre comillas es que este fin de semana lo vamos a pasar en una casa rural con dos de mis amigas del colegio y sus familias (acontecimiento donde los haya porque cada vez nos vemos menos). Si mi Chiquinini tiene una noche como la de hoy aquello va ser un follón, con 3 niños más, no va a dormir nadie en 10 km a la redonda.



Espero al menos dar con lo que le pasa a mi peque. Podría ser también que le estuviera rondando algún virus. El caso es que pasó el día muy bien y por la noche se transformó. Me tengo un despiste...

martes, 25 de mayo de 2010

Chiquinini sin pañal

Lo estaba pidiendo a gritos literalmente. Bueno, casi. Una noche el Chiquinini gritaba en sueños, una y otra vez, “quiero hacer pis en el water azuuuuuul”. Esto y el hecho de que a veces no quisiera ponerse el pañal fueron los indicadores de que un nuevo hito se acercaba.

Dado que he pasado unas semanas malillas, no me apetecía en absoluto empezar con la operación pañal. Necesitaba esperar un poco a estar mejor de fuerzas y ánimos.

Pero el Chiquinini estaba viendo en la guardería cómo a otros niños les quitaban ya el pañal, y él quería lo mismo. Parece que algo aprenden por imitación.

Así que nos lanzamos a la tarea. Consultando entre mis amigas había de todo, gente que había retirado el pañal “de golpe”, otros con más calma, poniéndole cartulinas con gomets de colores cuando lo hacía bien, etc.

En nuestro caso seguimos la recomendación de la guardería. Durante una semana le llevábamos a menudo al orinal, le explicábamos y le animabámos a hacer allí el pis y la caca. Pero sin quitarle su pañal.

La semana siguiente se lo quitamos sin más. Los dos primeros días le poníamos a menudo a hacer pipí, cada 45-50min. A veces lo hacía, otras veces no tenía ganas y algunas se le escapó. Odia estar sucio, así que enseguida parece que aprendió a contenerse. Desde el tercer día no se volvió a escapar ni uno, y para el fin de semana se lo recordábamos ya cada dos o tres horas. Sólo hubo un percance, una vez que avisó pero tarde. Salíamos siempre a la calle con la ropa de recambio pero no nos hizo falta, aguanta hasta llegar a casa. Eso sí, porque en otro sitio no quiere, no está su orinal.

Y ya está, ya no doy más detalles escatológicos. Supongo que aún quedrán accidentes por venir, pero creo que la operación pañal (de día) está saliendo fenomenal!!

viernes, 21 de mayo de 2010

¿Podría ser de otra manera?

No sé si estoy forzando mucho la máquina. En mi primer embarazo trabajé hasta el final y todo fue bien, salvo las molestias de las primeras semanas. Pero en esta ocasión las molestias se han unido al cansancio, las taquicardias, etc. Y además del trabajo tengo a mi Chiquinini, de modo que no hay tregua. Para colmo, cogí algún virus por ahí y he estado tres días con fiebre y sin poder comer porque no retenía nada en el estómago ( justito lo que necesitaba). Ya pasó el achuchón y estoy de vuelta en el trabajo.

En los dos días que estuve en casa, he disfrutado todo lo que he podido de la compañía del Chiquinini. Y he mirado con envidia a mi vecina. Tiene dos niños de 2 y 3 años y no trabaja. Les veía salir paseando tranquilamente hacia el colegio poco antes de las 9 de la mañana. Nada de tocar diana a las siete y salir pitando a las ocho, coger el coche, plegar la silla, llegar, desplegar la silla, bajar al niño, dejarle, volver a montarse en el coche e irse a trabajar. Hacía bueno y daban un paseo.

Al rato volvía con su comprita, la veía tender la ropa y supongo que hacer las tareas de casa. Y luego toda la tarde con los niños. No sé si ella está contenta, si se aburrirá, si acabará hasta el moño de los peques, si es o no feliz así, pero... trabajando los dos, padre y madre, es un no parar. Siempre cansados, siempre corriendo y sintiendo que le robas tiempo al peque.

No sé cómo haremos cuando seamos cuatro, prefiero no pensarlo de momento. Voy a intentar anestesiarme, porque por otra parte tengo muy claro que quiero seguir trabajando.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Coca-Cola, náuseas y cafeína

Uf, qué título tan sugerente me ha quedado…sugerente para no seguir leyendo! En mi primer embarazo lo pasé mal durante el primer trimestre a causa del estómago, las náuseas y los vómitos. En este segundo también, pero como no puedo permitirme perder más peso del que ya pierdo con el problema de tiroides, estoy tomando un medicamenteo para aliviar esos síntomas.



A lo que iba: en el primer embarazo, para aliviar el malestar y las náuseas me inflé a Coca-Cola. A las 9 de la mañana y en ayunas, todos los días me bebía una. Mis compañeros de trabajo no sospecharon nada, les debía parecer tan normal.

No tenía muy claro si era adecuado tomar coca-Cola a diario estando embarazada, pero me sentía fatal y era lo único que me aliviaba un poco, tampoco sé por qué. Hay que ver las veces que me he acordado de esas coca-colas desde que nació mi Chiquinini, que es un terremoto, no para quieto, nunca fue dormilón y nos ha dado hasta hace bien poco muy malas noches. ¿Sería por los chutes de cafeína que le metía cuando estaba en la barriga?



Al final y por curiosidad he buscado un poco, y he encontrado que por debajo de 300 mg al día de cafeína aproximadamente no hay problema en el embarazo. Un café tiene del orden de 150 mg y una lata de Coca-Cola sólo 35 mg. Así que no es para tanto.



miércoles, 12 de mayo de 2010

Cómo comer sin engordar.

Solución: hipertiroidismo. Entre esta alteración y el embarazo, soy un pozo sin fondo.


7.30h Gracias al Cariban puedo desayunar. Me tomo un yogur y unas galletas, no hay que tentar a la suerte con café o similares.Bueno, y además café no debo tomar.


9.00 h Me como el sandwich de jamón y queso que traje de casa a la oficina.


11.00 h Me como un plátano.


13.00 Falta poco para la comida pero no agunto más y saco unos frutos secos de la máquina.


14.30 Me meto un cocido entre pecho y espalda, hecho por mi madre que es una santa se mire por donde se mire.


16.00 Picoteo más frutos secos, necesito meter algo en el estómago YA.


18.00 Soy el monstruo de las galletas.


19.00 Ya estoy en casa, cojo un trozo de queso, y luego otro y otro. Entre ayer y hoy me he comido yo sola un “Caprice”.Venga, un chupito de gazpacho y un poco de pan.¿Qué tal unas patatas fritas?


21.00 Cena, pero cena de verdad.


22.00 Un vasito de leche con galletas


Y así todos los días…y no recupero el peso perdido de momento.


Por cierto, no tengo criterio. El otro día nos sentamos en una cafetería y pedí una horchata; como no tenían todavía en esta ciudad donde el verano dura tres meses escasos, le dije al camarero: “Bueno, pues un chocolate con churros”. Mi marido por supuesto por los suelos de la risa.

sábado, 8 de mayo de 2010

¿Por qué estoy de bajón?

Ay, qué egoísta, qué desagradecida y qué todo soy…estoy de bajón. En lugar de estar feliz y exultante con mi embarazo, más aún siendo como ha sido un embarazo buscado, estoy de bajón. No le doy mucha importancia porque no es por lo que vendrá, sino por el momento presente, pero lo cierto es que estoy cayendo en el desánimo.

Estoy cansada, me mareo, estoy irritable, duermo mal, el estómago me tiene harta, no estoy agusto de ninguna manera.Además mi santo también lleva una temporada regular, y con los dos así, quién tira del carro? Y mi Chiquinini no quiere quedarse en la guardería por las mañanas. Nunca había pasado hasta ahora, cuando hemos vuelto de las mini vacaciones. Claro, después de varios días con papá y mamá, quién va a querer quedarse en la guardería.

Ahora que estábamos tan bien, que el Chiquinini ya no es un bebé, nos deja dormir, se pueden hacer muchas cosas ya con él, etc. …ahora que estaba difrutanto a tope de él, vuelta a empezar, a las náuseas, el cansancio,etc.

Estoy deseando que pase esta racha y en particular el primer trimestre de embarazo.

Por otra parte el Chiquinini menciona mucho el orinal, porque está viendo cómo les quitan el pañal a otros niños en la guardería. Quizá haya llegado el momento de quitárselo también a él. Pero esto tendrá que esperar un poco, porque no me siento con fuerzas ni ánimo para empezar con la operación pañal.

Para rematar, me estoy desinflando con el blog. Me falta inspiración y no me gusta la forma que está tomando. Vaya, creo que estamos en crisis, mi blog y yo.

jueves, 6 de mayo de 2010

Miedos

Cuando me preguntan qué prefiero tener, niño o niña, respondo que me da igual y que lo importante es que venga sano. Aunque suene a tópico y a frase hecha, es lo que realmente siento. Hace días que pensaba en escribir sobre esto, concretamente sobre el hecho de que en un segundo embarazo estoy más preocupada aún si cabe por la salud del bebé que se está formando, porque ahora sé lo que es tener un hijo, y lo que más deseo en el mundo es que esté sano.

Y entonces aparece la tiroides. Parece que no es algo grave pero desde luego es una alteración imprevista, una desviación de la normalidad. Un pequeño susto al principio. Acostumbrada a que en todas las analíticas me hayan dicho siempre “estás como una rosa”, es un jarro de agua fria el comentario contrario,del tipo “tenemos que ver esto con más detalle”. Y desde la ignorancia todo se magnifica y me asusto.

Me derivaron al endocrino y me atendió una doctora fenomenal. Una doctora que me ha tranquilizado, así que confio en que todo va a ir bien.

Me explicó sin escatimar en tiempo o detalles qué es lo que me pasa, por qué puede o no puede ser, qué pronóstico cabe esperar, que otras cosas pueden pasar, etc. etc. Una médico encantadora, que me dedicó tiempo y atención. Este no era el tema inicial, pero ojalá todos los médicos fueran así.







martes, 4 de mayo de 2010

La parejita, ¿o no?

Cuando contamos la buena noticia a las personas de nuestro entorno en seguida nos hacen la pregunta del millón: ¿Qué preferís, niño o niña? Y frencuentemente se responden ellos solos: Niña, no? Así tenéis la parejita.

Pues vaya, a mí me gustaría que fuese otro niño, por el Chiquinini. Pienso que así tendrían más afinidad, aunque mi marido tiene un hermano y una hermana y asegura que eso da igual, y que el tener más o menos afinidad se debe más al carácter de cada uno que a otra cosa.

Por otra parte, una niña también me gustaría, porque yo fui niña, porque tengo una hermana y en el fondo siempre me imaginé tener una niña.

Así que niño o niña, no sé…

De todos modos da igual porque lo que tenga que ser será y una vez lo tengamos en nuestros brazos ya no será el niño o la niña, sino la persona, esa personita y no otra, a la que querremos con locura. Bueno, ejem, aquí entra una de las dudas que a veces me asaltan, ¿podré quererle tanto como quiero al Chiquinini?

lunes, 3 de mayo de 2010

La vuelta

He tenido el blog un poco descuidado y la razón no ha sido sólo el viaje a Londres. También ha sido por el embarazo.

Dice la sabiduría popular que cada embarazo es diferente. Pues bien, yo estoy pasando un primer trimestre igualito que el anterior. Náuseas, vómitos, cansancio, etc. Y un malestar permanentente en el estómago.

Y como el embarazo es una bomba a nivel endocrino, pues me ha aparecido además un desajuste en la función tiroidea ( Caro, acertaste). Así que así estamos, y con la vuelta al trabajo después de las minivacaciones, que el Chiquinini está llevando mal. En fin...Espero estar más inspirada y animada en los próximos días para el blog.