martes, 30 de marzo de 2010

¿Seis cosas sobre mi?

Me ha invitado LadyA a escribir seis cosas sobre mí y si bien me ha gustado la idea, me encuentro con dos problemas. Uno, que no se me ocurre nada interesante o curioso que escribir, y dos, que soy cobarde y no quiero dar datos concretos sobre mí o sobre mi vida. De hecho, si el blog no fuera anónimo no lo escribiría. Soy cobarde, lo sé y lo asumo.

Nunca he dicho mi nombre, ni donde vivo, ni donde trabajo (aunque en alguna entrada sí he mencionado mi profesión, ingeniero); ni he puesto fotos de mi hijo excepto la de la cabecera. En fin, así me siento cómoda.

Así que iba a escribir cosas como lo mucho que me gusta viajar ( aunque ahora no lo haga) y leer, o que me habría gustado ser médico o profesora…pero creo que no dicen gran cosa de mí, así que lo voy a dejar como tarea pendiente hasta que sea un poco más valiente.

lunes, 29 de marzo de 2010

Cursos preparación parto: la lactancia

En las últimas semanas de embarazo asistí a un curso de preparación al parto. En general me decepcionó bastante, pues no era lo que esperaba. A pesar de eso después de cada clase anotaba lo que había “aprendido” ese día. Esto es lo que me explicaron sobre la lactancia, copio y pego de mis chuletas.

La lactancia debe ser a demanda y sin mirar el reloj. En las primeras semanas si pasan 4 h y el bebé no ha pedido su toma, se recomienda despertarle para dársela por riesgo de hipoglucemia.

Hay que colocar al bebé pecho con pecho y no con la cabeza girada hacia la madre porque entonces tiraría del pezón. El bebé debe coger gran cantidad de la areola, quedando sus labios hacia fuera. Si se le tapase la nariz, retiramos un poco el pecho con el dedo pero sin hacer efecto tijera para no obstruir el paso de la leche,

Para que abra la boca podemos tocarle la nariz con el pezón. Para retirarle al final de la toma, meteremos el dedo meñique primero para romper el vacio. Si el bebé está succionando bien se nota en el movimiento de tragar.


En las tomas el bebé deberá vaciar un pecho completamente antes de pasar al otro, para asegurar que toma todos los nutrientes ya que la composición de la leche es diferente al principio y al final de la toma. Cuando termine con un pecho, le ayudamos a expulsar los gases y después le ofrecemos el otro pecho por si quiere más. En la siguiente toma le pondremos primero en este último pecho para que lo termine de vaciar.


Se recomienda dar una toma durante la noche, no sólo por el niño, sino también por la madre, para liberar “tensión” del pecho. Si los pechos están demasiado cargados se recomienda aplicar calor (ducha, baño…) y masajear para eliminar un poco de leche. Esto debe hacerse preferiblemente justo antes de la toma si el pecho está demasiado cargado y duro como para que el bebé pueda mamar. Entre toma y toma para aliviar molestias puede aplicarse frio.


Hay que reservar energías dejando otras cosas (casa, etc) porque la lactancia es bastante cansada.


Si el bebé moja los pañales varias veces al día, quiere decir que sí está tomando bien la leche.


Se necesita tranquilidad e intimidad, sobre todo al principio, para que el niño y la madre aprendran. Si es necesario, “echar” a las visitas.


Y eso es todo.

A día de hoy me parece poca información para un tema tan importante, no del todo completa y demasiado “técnica”, sin entrar en los detalles relevantes. ¿Qué os parece?

sábado, 27 de marzo de 2010

No han descubierto la pólvora

En relación con una entrada de hace unos días, apego, conductismo, Estivill o Carlos González, etc. parece que en realidad no hemos descubierto nada nuevo. Para saber más resulta interesante esta entrada de un Pediatra Curtido, del martes 23 de marzo ( no consigo poner el enlace exacto).

No puedo evitar ver en el fondo de todo esto un negocio como otro cualquiera. Quizá soy muy malpensada, pero...

viernes, 26 de marzo de 2010

Por qué otro hijo

Cuando inicié el blog, al final de mi primera entrada, escribí algo preguntándome vagamente sobre las razones por las cuales tenemos hijos. Con el primero, cuando empezamos a buscarlo, no sabemos exactamente qué es tener un hijo aunque lo deseemos. Una vez que lo tenemos, sí sabemos qué es esto de ser padres.



Y precisamente porque lo sé quiero tener otro hijo, porque quiero vivir de nuevo toda la experiecia de la maternidad desde el principio.



Otro motivo es que me gustan mucho los niños, siempre me han gustado.



Y la última razón, no menos importante, es que me gustaría que el Chiquinini tuviera un herman@.



Creo que es el mejor regalo que podemos hacerle. Quiero que siempre tenga alguien con quien compartir los buenos y malos (ojalá no hubiera malos!) momentos.



Hace unos años pensaba que era bueno tener hermanos cuando se es niño para tener siempre compañeros de juegos y andanzas. Ahora tengo una visión más amplia y creo que es igual o más importante tener hermanos llegada la edad adulta.



Un hermano es alguien de tu sangre con el que sabes positivamente que siempre puedes contar.



Así que sí, definitivamente, algún día me gustaría tener otro hijo y darle así un herman@ al Chiquinini.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Su obsesión


Al Chiquinini nunca le ha gustado demasiado dormir. Cuando era sólo un recién nacido estaba lejos de las 18 horas de sueño que en algún sitio ( y para mi mayor agobio) leí eran lo normal. Dormía del orden de 12-14 horas repartidas a lo largo del día.

Ahora a la hora de irse a la cama no suele ( o mejor dicho, no solía) resistirse. A veces se duerme él solito y otras hay que acunarle, mimarle o cantarle, pero en un ratito se queda dormido. Por la mañana es muy madrugador, eso sí, y durante el día opone resistencia para dormir la siesta. También hemos pasado alguna temporada en la que se despertaba de madrugada y estaba tan fresco como una lechuga…de modo que tardaba una o dos horas en volver a dormirse…

Pronto tuvimos que pasarlo del capazo al portabebés cuando salíamos de paseo porque tumbado, como no se dormía, se aburría.

Después, cuando tenía cinco o seis meses, si notaba que se quedaba dormido en la silla de paseo, ponía todo su empeño en no hacerlo


Pero desde hace unos días no quiere dormir de ninguna manera. Da la impresión de que piensa que se va a perder algo, que dormir es una pérdida de tiempo. Así que cuando llega la hora de acostarle empieza a gritar: ¡Dormir no! ¡No “guta”!

Si se medio despierta entre la noche dice lo mismo. Y alguna siesta se ha reducido a media hora aunque se estuviera cayendo de sueño, porque en cuanto abre un poco el ojo, ya tiene las mismas palabras en la boca: ¡Dormir no! ¡No “guta”!


Parece que se ha obsesionado con el tema, así que ya son dos los asuntos que le tienen agobiadito : el no querer dormirse y el querer hacerlo todo el solo sin ayuda de nadie. Así que hay que ayudarle de estrangis para que no se rompa la cabeza subiendo al tobogán, por ejemplo.


Estas son ahora sus mini-frases favoritas : “Dormir no” y “Nene solo”.

domingo, 21 de marzo de 2010

¿Apego o conductismo?

Ayer estuve charlando con mi madre y no sé cómo acabé hablándole de las dos corrientes que he encontrado en relación con la crianza de los niños, el conductismo ( léase método Estivill y similares) y la crianza con apego, que postula la importancia del colecho, la lactancia materna, etc. Le hablé de ambos casos y flipó.

-Lo que teníamos que hacer es escribir libros las abuelas….- dijo.


Seguro que su libro hablaría de criar con amor, devoción y sobre todo sentido común.
Y si yo escribiera un libro hablaría de lo mismo.


No me gusta el sistema en la línea de Estivill (no me gusta usar la palabra sistema pero no me salía otra); ya lo he dicho en otras ocasiones, pero tampoco me atrae la llamada crianza con amor. Parece que implícitamente da a enteder que quienes no seguimos sus dictados no criamos con todo nuestro amor.No me gustan los extremos en cualquier caso, yo me quedo en medio como el jueves.


Creo que en este asunto, como en casi todo, debe imperar el sentido común en cada momento, guiado por el amor, el cariño y el respeto. Y ya está. Lo demás vendrá según las circunstancias pero de acuerdo con esas premisas. Deberíamos dejar de buscar en los libros un modelo de crianza. Creo que a ser madre o padre se aprende con la práctica y gracias a la intuición y la observación.


El otro día hablé con un papá que me contaba lo bien que come y duerme su hijo, nacido el mismo día que el mío. Me dijo que le acostaban a las nueve y dormía del tirón hasta las diez de la mañana (quizá un poco demasiado, no?). Cuando le conté que mi hijo no hacía eso ni de lejos, me dijo con un tono de orgullo y satisfacción:
-Nosotros le hicimos el método Estivill con siete meses y desde entonces fenomenal.
-Vaya, yo es que no comulgo con ese método… –le respondí.


Pobre crío, con siete meses, solito en su cuna llorando, sin entender nada ni poder explicarse…


No entiendo cómo a estos padres les “venden la moto”. Porque a parte de todo, pienso que no deja de ser un negocio. Pero tampoco me convence el sistema “opuesto”: no me gusta el modo de llevarlo al extremo, de aleccionar, de rizar el rizo, de sacar de contexto cosas que son sencillamente de sentido común y en ocasiones demonizar incluso otras opciones rozando el sectarismo.


Si se complica la cosa y el niño toma biberón aunque querríamos que tomara teta, no es el fin del mundo. Si está malito dormiré con él aunque normalmente no lo haga . Si llora por la noche, por supuesto que le acunaré y le acompañaré. Si llora porque no le permito subirse al mueble de la tele, tendrá que llorar y punto. Pasaré todo el tiempo que pueda con él, le cuidaré, le enseñaré cosas, le haré reir, le ayudaré. Le querré.


Me quedo con dos cosas: la asertividad y el menos común de los sentidos. No me gustan nada los –ismos.

jueves, 18 de marzo de 2010

Adiós al chupete, por Chiquinini

Chiquini ha dejado el chupete, así, sin más. Nunca lo ha usado mucho, sólo algunas veces para dormir, pero durante el día nunca lo ha llevado puesto. Justo cuando pensamos en guardarlo porque a penas lo usaba empezó a pedirlo a la hora de acostarse, creo que fue entorno al año. Debió leernos la mente o es que ya entendía lo que decíamos y nosotros no nos enterábamos…

Desde entonces todas las noches al acostarse el Chiquini pedía “tete” y “Lolo” ( su peluche) hasta que hace unas semanas estuvo malito, le molestaba la boca y no pedía el chupete; es más, lo rechazaba. Desde entonces no lo ha vuelto a pedir, así que lo hemos puesto a buen recaudo. Curiosamente al pobre Lolo tampoco le hace ya caso.

Por curiosidad he tecleado en Google “dejar el chupete” y han aparecido un montón de referencias: libro para dejar el chupete, estrategias, plan para dejar el chupete en 15 días, cómo dejar el chupete sin traumas, etc.

En nuestro caso sencillamente no ha podido ser más fácil, así que ya está, un nuevo hito, hemos dejado el chupete. Sin lloros, sin traumas, sin tener que convencerle de que ya es mayor.

La verdad es que nunca ha sido muy “chupetero”, tuvo un amago de “enchupetarse” pero le duró dos días, y ha sido sencillo porque lo ha decidido él. Igual que cuando pasó de dormir en la cuna a dormir en la cama.


Lo siguiente tiene visos de ser el biberón, porque anoche me pidió su taza y que le sirviera en ella la leche.


Y tendrá que llegar en breve el “momento pañal”. ¡Eso si que va a ser un cambio importante!

martes, 16 de marzo de 2010

No es una ciencia exacta

Definitivamente, en medicina dos y dos no son cuatro y diciembre fue el mes de los “milagros”; fue el mes en que una amiga mía y una amiga de mi hermana se quedaron embarazadas. El mes de 1+1 =3.

¿Qué tiene eso de especial? Las dos tienen ovarios poliquísticos y algunos trastornos hormonales. A ambas algún médico les había dicho que tendrían muchas dificultades para tener hijos. Incluso algún médico agorero le dijo a mi amiga que NO podría tener niños.

Pues bien, las dos dejaron los anticonceptivos en diciembre, y las dos se quedaron embarazas en diciembre, ¡al primer intento!

La que supuestamente no iba a poder tener hijos ya es madre y su primer bebé fue concebido en un período de cuatro meses sin regla, por lo que lógicamente no esperaba en absoluto un positivo en el test de embarazo. ¿Increíble? ¿Suerte?.Esto no es una cienca exacta.

Conozco otro caso en que la pareja no lograba el embarazo y cuando inciaron los trámites para una adopción, el embarazo llegó. ¿Casualidad rebuscada? Probablemente no, pues dicen que en este asunto tiene mucho que ver la mente y parece que algo de eso hay.

sábado, 13 de marzo de 2010

Sus preocupaciones

Ayer cuando estábamos bañando al Chiquinini oimos llorar al vecino de abajo (por el respiradero del cuarto de baño se oye todo-todo).

 

-Niño llora- dijo Chiquinini
-Sí, el niño de abajo llora. ¿Y por qué llora?
-Silla no.Andando.-Que traducido quiere decir “Llora porque no quiere ir en la silla de paseo, quiere ir andando”

Esa es la lógica del Chiquinini. Lo que a él no le gusta y le hace llorar, será lo mimo por lo que lloraba el otro niño.

Y es que esas son sus preocupaciones.


Anoche además tuvo pesadillas. Me preocupé un poco porque duraron un rato, se sobresaltaba de vez en cuando, gritaba y lloraba. Ni siquiera se calmaba cogiéndole en brazos, seguía gritanto y llorando. Al final le metimos en nuestra camita. No le había pasado nunca y espero que no se repita porque me da pena y me siento impotente.


Lo curioso es que lo que gritaba entre lloros era…¡Papel! Sí, sí,, “¡papel, papel, papel!”


Esta mañana mientras nos vestíamos le he preguntado qué tal había dormido, qué había soñado y qué pasaba con el papel, por qué lloraba. Y me ha respondido “papel roto”.

Vaya...Su pesadilla no se debía a que hubiera monstruos o cosas parecidas; era porque se había roto el papel ( le encanta dibujar). Bueno, suponiendo que estuviera entendiendo mi pregunta y que se acordase del sueño, cierto.


Cada uno tiene sus preocupaciones, que a los demás igual les parecen nimias, pero cuando son de uno…¡ay!

jueves, 11 de marzo de 2010

06.40

Mi Chiquinini está programado despertarse a las 6.40 h. No hay otra explicación posible.Siempre se despierta a esa hora.

Bueno, vale, siempre no, pero el 80% de los días sí. El otro 20% pueden ser entre las 6.45 y las 7.30 h.

¿Por qué siempre tan temprano y a la misma hora? Es increíble, tiene más precisión que un reloj suizo. Si por ejemplo probamos algún día a acostarle un poquito más tarde, da igual, el resultado es el mismo.Y no hay manera de que se vuelva a dormir.

Ya desde que tenía pocas semanas dejó de dormirse tras la toma que hacía tempranito por la mañana.Siempre ha sido de poco dormir e inquieto. Parece que piensa que si duerme se pierde cosas y eso no puede ser.

Yo que siempre he odiado el despertador, ahora lo echo de menos. Nunca llega a sonar. No hace falta. A las 6.40 h nos despierta el Chiquinini.

Mi barrera psicológica para esto del sueño son las 7. Antes de esa hora me parece un madrugón indecente. Bueno, pues este niño me va a hacer bajar el umbral de la “indecencia” a las seis. Eso sería lo mejor, hacerme a la idea y acostumbrarme a levantarme tempranito. Y no torturarme ya más con este tema. Pero no puedo, soy dormilona por naturaleza. Y los fines de semana igual, claro…

Cada vez que me cruzo con alguien que me cuenta lo bien que duerme su niño de nueve de la noche a diez de la mañana, me tiro de los pelos.


miércoles, 10 de marzo de 2010

Premio!

Qué ilusión, Mamá sin complejos me ha nominado para un premio: "Tu blog es divertido". Gracias! Creo que me corresponde hacerlo llegar a otros 10 blogs.Es una buena idea para conocer cosas nuevas, por eso del efecto dominó. Por mi parte hago llegar el premio a:

* Diario de una mamá pediatra
* Mi vida con hijos
* Manuelas Secret
* El hombre ama de casa
* La mamá de Mateo
* Historias de papá lobo
* Im-perfectas
* El Diario de Superwoman
* Comparte mi moda
* El Estilario

Los enlaces a estos y otros blogs en el lado derecho.

lunes, 8 de marzo de 2010

Otra vez a vueltas con la conciliación y una pregunta: ¿soy peor madre por trabajar?

Yo no prefiero otras cosas frente a ser madre. No cambiaría la experiencia de tener un hijo por nada, sobre todo ahora que lo tengo, claro. Antes de que él naciese creo que tenía una ligera idea de lo que era la maternidad, pero en realidad hasta que no se tiene un hijo no se sabe el alcance y la grandiosidad de este hecho. Mi hijo es lo más importante para mí.

Pero sucede que a la vez que madres somos personas y por tanto somos un todo mucho más complejo.

No se trata sólo de trabajar por un salario, para mí el trabajo tiene su peso, forma parte de mí, de mí como persona. Sencillamente no me imagino sin trabajar, para bien o para mal. Y el trabajar fuera de casa no implica que seamos peores madres. Se nos complica la vida al querer mantener nuestro trabajo y supone un sobreesfuerzo, pero teniendo clara nuestra prioridad, queriendo a nuestros hijos con todo el alma y transmitiéndoselo, no somos peores madres.

Mi ideal habría sido poder dejar de trabajar durante una temporada para dedicarme a la crianza del Chiquinini exclusivamente. Y a medida que él fuera un poquito más mayor y más autónomo, que tuviese parte de su tiempo ocupado con el colegio por ejemplo, ir reincorporándome al trabajo progresivamente. Pero no es una opción real. En España, a día de hoy, creo que es imposible dejar el trabajo unos años y luego volve. Siempre habrá excepciones dependiendo de la profesión, el lugar y muchas más cosas, pero permitidme la licencia de generalizar...Por eso digo que la conciliación no existe.


La conciliación no son las horas de lactancia, las guarderías públicas, ni los 2.500euros. Eso sólo son parches.

Muchas veces me pregunto cómo debe ser tener una madre que trabaja fuera, pues mi madre siempre estuvo en casa conmigo. No quiero que el Chiquinini tenga ninguna carencia y me esfuerzo por ello. Creo que lo consigo y creo que es feliz.

Aún así de vez en cuando me asaltan las dudas, claro, y a veces entro en conflicto conmigo misma. Quiero estar todo el tiempo del mundo con mi niño (y esto no son palabras huecas sino lo que realmente siento), pero a la vez quiero seguir con mi trabajo.

Cada uno decide cómo hacer las cosas en función de sus circunstancias, pero en general la maternidad debería ser compatible con otras cosas. Si bien en los primeros años de vida los niños nos necesitan a tiempo completo, más adelante aunque nos sigan necesitando son más autónomos y finalmente serán independientes. El gran problema es que la vida laboral no tiene la flexibilidad necesaria para adaptarse a los distintos momentos y necesidades de la familia.


Eso sería conciliar.

Pero hacen falta más cosas, desde un cambio en la legislación (porque la teta sólo puede darla la madre), pasando por un cambio en el modelo productivo, que lo hiciese más flexible, hasta un cambio de mentalidad porque este texto nunca lo escribiría un padre y un padre nunca se preguntaría si es peor padre por trabajar.

viernes, 5 de marzo de 2010

Si no puedo ser madre, ¿qué hago?

Cosas de internet, con estas palabras escritas en un buscador alguien llegó a mi blog. ¿Qué buscaba exactamente esa persona en la red? ¿Alternativas, soluciones, consuelo…? ¿Sería un hecho real el no poder ser madre o sólo un temor, una suposición?

¿Qué respuestas hay para alguien que desea tener un hijo y no puede?

¿Por qué se convierte el tener un hijo en algo tan importante para algunos de nosotros, cuándo lo cierto es que antes de tenerlo, cuando lo deseamos, no sabemos realmente qué es tener un hijo?¿Cómo podemos añorar tanto algo que no conocemos? Debe ser algo instintivo, genético o ancestral.

Charlaba hace unas semanas con un buen amigo mío, de mi edad, soltero y sin compromiso conocido, cuando me dio a entender que echaba de menos la posibilidad de tener un hijo pues eso formaría parte de su felicidad.
Entonces le repliqué que por qué; que para ser feliz no es necesario ser padre; se puede ser feliz sin traer hijos al mundo, con la vida que uno tiene, puesto que quien no los ha tenido no puede añorarlos tanto ( en realidad no sabe lo qué se pierde).


En el fondo no sé si es cierto lo que le dije. Para mí era un gran deseo aún desde el desconocimiento absoluto, y ahora sé que tener un hijo es mucho más, mucho mejor y mucho más grande de lo que pude imaginar. Es lo mejor que podemos hacer en la vida.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Software para analizar a tu bebé

¡Cómo he podido perderme esto! Y yo que pensaba ( y pienso) que estaba un poco pirada porque cuando nació el Chuiquinini durante un tiempo estuve anotando todas sus tomas y horas de sueño …Pues hubo alguien más demente que yo; y también más listo ya que le ha sabido sacar partido a su defecto. Da un poco de repelús, pero aquí está su invento: un software para descifrar y controlar los patrones de sueño, tomas, deposiciones, medicación, etc. del bebé…. Lo encontré leyendo el blog Reflexiones de un pediatra curtido.
El programa se llama Trixie Tracker y promete ayudar a los padres con los esquemas de sueño y demás de sus bebés. Pueden registrarse y verse los cambios de pañal, el tiempo que ha pasado, la previsión de lo que va a dormir ese día, si duerme las siestas a deshoras, las tomas tanto de leche materna como de biberón, por supuesto, las tomas de sólidos, etc.

Bueno, bueno, ¡es que es de traca! Y esto lo digo yo, que cojeo de este pie de los apuntes, los gráficos y los números.

Ha tenido cierto éxito y algunos padres comentan en la web que gracias a este invento sus hijos duermen ahora mejor.(Ver gráfico de sueño abajo)


¡Ah! Tiene además una versión resumida para acceso desde el iPhone, y puede ser compartido on-line con otras personas ( qué emocionante).


¿Quién decía que los niños no traen manual de instrucciones? Sólo hay que descargase el programa y ala, con el iPhone casi se te cría sólo el churumbel.


Si no lo veo, no lo creo.


lunes, 1 de marzo de 2010

Ser madres nos hace mejores!

Ya hablé de cosas en las que he mejorado con la maternidad y cosas en las que no, pero sí, la estadística lo reconoce: ahora somos mejores.

Otro dato del Informe Chicco sobre la maternidad en España en 2010: