domingo, 31 de enero de 2010

Blogo-qué??

Esto del blog es un vicio,¿no? Me sorprende lo tarde que lo he descubierto. Todo empezó buscando información sobre la gripe A en plena ola de pánico; me preguntaba si era buena idea que el Chiquinini empezase la guardería, tal como estaba previsto. Google arriba, google abajo, un enlace por aquí y otro por allá, así encontré el blog de Amalia, que me gustó tanto que me enganchó y a partir de ahí empecé a interesarme por este mundillo.

Es fantástico, cada vez leo más blogs y leería más si tuviera más tiempo. He descubierto que hay una cantidad enorme de gente inteligente, divertida, interesante, comprometida, mordaz, emotiva, informante, gente que sabe escribir, gente que sabe despertar la curiosidad, una sonrisa o una carcajada…Se me ocurren mil calificativos. Algunos reúnen incluso varios de ellos al mismo tiempo. Esto es la llamada web 2.0, ¿no? Joe, qué ignorante soy.

A todos vosotros, encantada de leeros. Gracias por dejarme vislumbrar un pedacito de vuestras vidas, de vuestras inquietudes o de vuestro saber. Me doy cuenta de cómo a mi alrededor, gente anónima, desconocida y tan “normal” puede esconder tantas cosas que merecen la pena.

miércoles, 27 de enero de 2010

Si no hago lo que veo, "me peo"

Vaya, no suena muy elegante, pero esta frase que decía mi abuela es la que se me ha venido a la cabeza hoy. El Chiquinini nunca lleva chupete, excepto para dormir. Lo curioso es que siendo bebé no lo usaba salvo esporádicamente, algunas noches, y normalmente coincidiendo con la erupción de algún diente. Justo cuando entorno al año pensé que si apenas lo usaba mejor era retirarlo, empezó a pedirlo. ¿Será posible?¿Me ha leído la mente? En cuanto le dejaba en la cuna decía “mamá, tete”. Y así hasta el día de hoy.



Pero ahora parece que le cuesta soltarlo por la mañana y en una o dos ocasiones me lo ha pedido de día. ¿Vamos hacia atrás? ¿Tiene que ver también con el cambio de la vuelta al trabajo tras las vacaciones?



O…simplemente lo quiere porque se lo ve a otros niños en la guardería. Y es que así es el género humano. Siempre queremos lo que tiene el vecino de al lado, siempre nos parece mejor y más bonito.



Lo peor es que no se pasa con la edad, ni mucho menos. Sólo hay que ver a los adultos. Que se llevan las botas en plan El Gato con Botas, pues tooooodas las chicas con botas cual mosqueteros; que ahora se llevan tipo “pie de Espinete y Don Pin-Pon”, pues veréis lo que tardamos en verlas hasta en la sopa. Sí, sí, serán muy calentitas, pero no pueden ser más feas. Y así podría estar hasta el infinito.

domingo, 24 de enero de 2010

La Duda

Con el tiempo me he ido acostumbrando a pasar gran parte del día fuera de casa, trabajando. Iba a decir que trabajando como antes de tener al Chiquinini pero no es cierto. Igual, igual, no es…Ahora siempre está él en mi pensamiento y voy corriendo a toooodas partes; corriendo para acabar el trabajo a tiempo, para echar gasolina al coche, para entrar a comprar leche….evitando cualquier otra obligación del tipo ir al dentista, o cualquier afición en la que él no pueda participar. Corriendo para no robarle más minutos a mi niño. Por mí y por él.

Por mi parte me he ido acostumbrando más o menos a esta situación, soy una persona adulta al fin y al cabo, pero..¿y él? ¿Cómo lo vive él?


Quiero pensar que bien porque se le ve muy feliz y además en mi ausencia es con su abuela, que le quiere con locura, con quien está. ( Y un ratito en la guardería).



Sin embargo la sombra de la culpa asoma de vez en cuando…He observado que cuando mejor duerme el Chiquinini por las noches es cuando estamos de vacaciones y pasamos todo el día juntos papá, él y yo. Al reincorporarnos a la vida “normal”, coincidencia o no, duerme peor, se despierta más veces reclamándome y madruga más. Y entonces pienso, ¿será porque nos vamos a trabajar? ¿Está intranquilo y por eso duerme peor? ¿Se sentirá mal por ello?

 
Y siempre estará la duda, el asomo de culpa, el querer hacerlo lo mejor posible pero no saber si se logra, el preguntarme qué pasará por su cabecita y qué sentirá.



jueves, 21 de enero de 2010

Bebés humanos, cabezones.

En relación con esta reflexión de hace unos días, sobre lo indefenso que es un bebé humano al nacer, el otro día escuché algo en la televisión. En una especie de documental-película se hablaba un poco de antropología. Al parecer con la evolución del homo sapiens y al hacernos cada vez más listos ( se supone…) el cerebro del hombre y del feto fue creciendo. Pero no así las caderas y el cuerpo de la mujer ( otra vez la duda de si la naturaleza es tan sabia) , de modo que para posibilitar el alumbramiento el embarazo se acortó y los bebés fueron en cierto modo todos prematuros.


La historía seguía diciendo que en consecuencia la hembra tenía mucho más trabajo para cuidar de su cría y no daba abasto con otras tareas.

Parece que en ese punto se detuvo la cosa, porque a día de hoy sigue sin darse abasto con un recién nacido. Ya he comentado en alguna otra ocasión cómo admiro a aquellas madres que tenían tanta prole y seguían con las tareas de la casa, el campo, etc. Increíble. Yo con mi baja maternal y dedicándome sólo a mi bebé, las primeras semanas no era persona…¿Seré muy flojilla?

La verdad, ser mamá es todo un trabajo. Podéis leer lo que escribe al respecto la mamá de Mateo. O lo que cuenta Lulu, que creo que igual que yo llega muchos días al trabajo ya cansada...


domingo, 17 de enero de 2010

El día en un gráfico

Será deformación profesional (soy de ciencias) o será una manía sin más ( más bien creo que es esto último) pero el caso es que todo me gusta registrarlo. Tengo una gráfica con mi curva de aumento de peso durante el embarazo. En realidad no es una curva sino una línea recta ascendente perfecta y sostenida, hasta aumentar 13 kilitos.

Por supuesto tengo una tabla y una gráfica con la curva de crecimiento de mi Chiquinini, con talla, peso y percentiles.

Además guardo las hojas en las que anoté el sueño y las tomas cuando era bebé. En este caso no hay excel sino notas a mano porque no estaba la cosa para lindezas con un recién nacido…

En fin, esto por supuesto esta costumbre se extiende a otras cosas cotidianas como la hipoteca, ¡cómo no! Total, que pensando en esta manía mía se me ha ocurrido hacer unos gráficos tontorrones.



En el último hice trampa, claro…he supuesto una condición ideal, que sería un día de vacaciones, sin tener que ir a trabajar. En cualquier caso hay que ver cómo cambia la situcación respecto a las primeras semanas. Lo cierto es que el primer año cambia todo a gran velocidad. De un mes a otro, de una semana a otra, casi, casi de un día al siguiente.














jueves, 14 de enero de 2010

Inventar una palabra

Debería existir en español una palabra equivalente al “toddler” inglés. Me gusta.
Una palabra específica para los niños en la edad del Chiquinini. No son bebés pero tampoco son del todo niños. Ya caminan y hacen muchas más cosas solos, además de empezar a hablar cada vez más, a desarrollar todo tipo de habilidades, motoras, sociales, etc. Pero el bebé todavía no se ha ido del todo.

Es una edad emocionante y divertida. Empiezan a ser personitas con sus preferencias, sus deseos, sus enfados, sus alegrías ….y sus rabietas. Una edad, entre el bebé y el niño, que se merce su propia designación.


Me gusta ser mamá…de un toddler.





martes, 12 de enero de 2010

Bbrrrr!!!

Esa en la exclamación que salió de mi boca anoche, cuando me fui a la cama y mi marido quiso comentar el “acontecimiento” de la noche. Bbrrr! o algo parecido. Fue una protesta, un quejido, un sonido de rabia y de resignación a la vez. Todo eso es una sola onomatopeya, sí…En realidad debí sonreír con satisfacción, pero ese sentimiento tan noble para este caso está tardando un poquito en aflorar…

¿Y cuál fue ese gran acontecimiento que me hizo soltar ese “brrrr”? Pues en realidad algo que a ojos de otra persona puede parecer tonto y sin imporancia pero…

Por las noches después del baño, perdón ducha, porque ahora el Chiquini dice “No, año no, ucha”, llega la hora del biberón, equivalente a mi vasito de leche y que pronto habrá que transformar en vasito de leche también para él…

Anoche cuando terminamos de ponerle el pijama y se acercaba el momento-biberón el Chiquinini se bajó de la cama, se subió al sillón que hay al lado, cogió el biberón y voilá, se acomodó y se lo tomo él solito.

El otro día decidió que ya no quería cuna, pocos días después que prefería la ducha frente a la bañera, y ayer…que con 21 meses ya no necesita que su mamá le dé el biberón. ¡Snif! Qué rápido está creciendo…Aunque cada vez es más niño y más grande, el momento del biberón a la hora de irse a dormir era el momento de tenerlo un ratito quieto y acurrucado en mis brazos, en penumbra, con la respiración tranquila, los dos juntitos…









sábado, 9 de enero de 2010

Tres cosas ( o más) en las que ser madre sí me ha hecho mejor.

En contrapartida con esta entrada de hace unos días hoy pienso en las cosas en las que ser madre sí me ha hecho mejor. Por ejemplo: 

1. Entiendo y siento el verdadero alcance del término incondicional. Amor incondicional, desde el primer momento.

2. Soy más flexible y paciente. Esto es un logro para alguien tan organizada y planificadora como yo. Algún día de estos tengo que escanear algunas notas que muestran hasta que punto soy así...son notas de las primeras semanas del Chiquinini sobre el sueño y las tomas, todo bien apuntadito.

3. Siento que he crecido como persona. Es algo difícil de explicar. No es que de repente y por arte de magia se hayan añadido a mi caracter un montón de virtudes. Tampoco se trata de haber madurado (creo que ya lo había hecho antes), ni de haber ganado seguridad en mí misma (que también). Se trata de sentir que mi vida se ha enriquecido.


martes, 5 de enero de 2010

Queridos Reyes Magos


Estos son los segundos Reyes junto a nuestro Chiquinini. El año pasado era un bebé; tenía casi nueve meses y aunque le llevamos a ver la Cabalgata por supuesto no era consciente de nada.

Este año será ya un poquito más emocionante. Todavía no lo entiende y aún no ha llegado la edad mágica en la que te acuestas completamente nervioso y te levantas temprano el día 6 para ir corriendo en pijama a ver qué han dejado los Reyes junto a tu reluciente zapato. No ha llegado esa edad para él, pero está volviendo para mí. Estoy deseando enseñarle esta noche todos los “preparativos”.

Supongo que cuando vea la Cabalgata esta tarde gritará “¡amión, amión!” al ver las carrozas, y “¡papá oe!” al ver la barba de Melchor.

Queridos Reyes Magos, espero que esta noche nos dejéis algún regalo, pero sobre todo, espero que este año nos sigáis trayendo mil cosas buenas cada día y que el 2010 sea al menos tan bueno con lo ha sido el 2009.

sábado, 2 de enero de 2010

¿Qué habría sido de nosotros sin Marion?


Marion Donovan es la inventora de los pañales desechables. Algo tan obvio y cotidiano para nosotros no existía hace dos telediarios. Más de una vez he tenido este pensamiento, sobre la suerte que hemos tenido de nacer en este momento de la historia. La gente vivió durante siglos y siglos sin medicamentos, sin electridad o calefacción, sin teléfono, sin cuarto de baño en casa, sin agua corriente, etc. Y sin pañales, claro. Esta cultura de usar y tirar, con sus pros y sus contras, es relativamente reciente. Mi madre me ha contado cómo los pañales que nos ponía a mi hermana y a mi se tenían que lavar. Era una tela que se cubría con un plástico que a su vez se ataba en los laterales.

Parece que los pañales desechables existían pero no se comercializaban como ahora y no se encontraban en cualquier sitio.


Aquello era un trabajo más para los padres y supongo que peor para el bebé. La verdad es que los pañales ahora son buenos, absorben bien y mantienen la piel del bebé seca. Y resulta que todo viene de una mamá-de-tres que estaba hasta el moño y se propuso solucionar el temita que la tenía frita. El primer pañal lo hizo cubriendo una tela con el plástico de la cortina de la ducha y después fue mejorando el sistema pasando a usar el nylon de los paracaídas. Empezó a vender sus pañales y finalmente una empresa le compró el negocio.
¿Os imagináis tener que lavar ahora los pañales? ¡uf! Yo no…

La otra solución es cortar por lo sano. Creo que he leído en algún sitio algo sobre una corriente (no sé cómo llamarlo) de padres que deciden criar a sus hijos sin pañales. No sé exactamente qué beneficio le ven a ese sistema ( a parte del medioambiental) pero personalmente sólo le veo inconvenientes, y se me ocurren miles…La verdad, no sé cómo lo hacen.

Por cierto, ¡feliz 2010!


¿Qué habría sido de nosotros sin Marion?

Marion Donovan es la inventora de los pañales desechables. Algo tan obvio y cotidiano para nosotros no existía hace dos telediarios. Más de una vez he tenido este pensamiento, sobre la suerte que hemos tenido de nacer en este momento de la historia. La gente vivió durante siglos y siglos sin medicamentos, sin electridad o calefacción, sin teléfono, sin cuarto de baño en casa, sin agua corriente, etc. Y sin pañales, claro.

Esta cultura de usar y tirar, con sus pros y sus contras, es relativamente reciente. Mi madre me ha contado cómo los pañales que nos ponía a mi hermana y a mi se tenían que lavar. Era una tela que se cubría con un plástico que a su vez se ataba en los laterales.

Parece que los pañales desechables existían pero no se comercializaban como ahora y no se encontraban en cualquier sitio.


Aquello era un trabajo más para los padres y supongo que peor para el bebé. La verdad es que los pañales ahora son buenos, absorben bien y mantienen la piel del bebé seca. Y resulta que todo viene de una mamá-de-tres que estaba hasta el moño y se propuso solucionar el temita que la tenía frita. El primer pañal lo hizo cubriendo una tela con el plástico de la cortina de la ducha y después fue mejorando el sistema pasando a usar el nylon de los paracaídas. Empezó a vender sus pañales y finalmente una empresa le compró el negocio.

¿Os imagináis tener que lavar ahora los pañales? ¡uf! Yo no…

La otra solución es cortar por lo sano. Creo que he leído en algún sitio algo sobre una corriente (no sé cómo llamarlo) de padres que deciden criar a sus hijos sin pañales. No sé exactamente qué beneficio le ven a ese sistema ( a parte del medioambiental) pero personalmente sólo le veo inconvenientes, y se me ocurren miles…La verdad, no sé cómo lo hacen.

Por cierto, ¡feliz 2010!