jueves, 18 de febrero de 2010

Segunda ronda

Una de mis mejores amigas está “recién embarazada”. Es su segundo bebé y la anterior es una niña que tiene ahora 19 meses. Por tanto los niños se van a llevar poco tiempo. Estamos claramente inmersos en la segunda ronda de retoños. Bueno, los que hemos empezado, ya que hay un porcentaje alto de amigos de mi edad, en una estimación rápida me sale del 50%, que todavía no se ha puesto a la tarea de elevar nuestra tasa de natalidad (sobre estos individuos insolidarios hablaré en la próxima entrada).

Los que sí han dado el paso de ser padres han debido de pensar aquello de “el comer y el rascar todo es empezar” y enseguida han tenido un segundo hijo. Ejemplo número uno: 11 meses de diferencia entre el nacimiento del primer y el segundo bebé, ejemplo dos, 25 meses de diferencia y ejemplo tres, el que origina este post, 27 meses. En los tres casos, niños bien seguiditos. O bien los padres han pensado lo que decía antes, o bien es el hecho de que cada vez somos padres más tarde y cuando nos ponemos a ello nos entra el acelerón. Por cierto, que con la progresión que acabo de enumerar, tengo algunas papeletas para ser el ejemplo cuatro, no…?


En relación con todo esto, hace algún tiempo que pienso en qué es mejor: que los hijos se lleven pocos meses o que nazcan algo más distanciados. Cuando digo distanciados me refiero a tes, cuatro o cinco años; no más. Cuando la diferencia de edad es mayor pienso, sin saberlo por experiencia, que el vínculo entre hermanos no es igual de intenso pues no se han criado juntos o si lo han hecho han compartido menos cosas; por ejemplo cuando uno es ya adolescente el otro es un mocosete todavía.


Sin embargo el caso del primer ejemplo que he mencionado antes, en el que los hijos se llevan sólo 11 meses, me resulta un poco excesivo y apurado. Para el cuerpo de la madre, a duras penas recuperado del primer envite , le llega ya el segundo. Otra vez baile de hormonas y todos los demás cambios que supone un embarazo. Por otro lado creo que dos niños tan pequeños son una prueba de fuego para la estabilidad de la pareja, además de suponer una alta dosis de cansancio, poco tiempo para dedicarles en exclusiva, etc. Pero sobre todo, lo que me hace dudar más sobre las bondades de este caso es el pensar si será tan abrumador el trabajo que lleva implícito, que impedirá disfrutar al cien por cien de los niños mientras son pequeños.


Hasta aquí personalmente lo tengo más o menos claro. Digo más o menos, porque en esto no creo que haya realmente situaciones buenas o malas, pues cada uno tendrá sus circunstancias. No es lo mismo por ejemplo que los dos progenitores trabajen fuera de casa o que uno esté allí dedicado en exclusiva a los niños. Tampoco es lo mismo si el primer bebé resulta ser "de alta demanda" que si es un niño tranquilo y de buen dormir. Supongo que estas y otras cosas influyen también en la decisión. En cualquier caso me planto en el medio y pienso que lo mejor es que los hermanos no se lleven ni mucho ni poco.


Pero una vez que el mayor cumple un añito, a partir de ese momento, ¿cuál sería el momento ideal para tener un segundo hijo? ¿Es mejor esperar y poder así disfrutar más del mayor primero, y luego del pequeño (pues el mayor será más autómomo)? ¿O es mejor pasar de golpe el “achuchón” de los primeros meses y además es bueno para los hermanos el llevarse poco tiempo?


12 comentarios:

Magda Pérez Hervás dijo...

Pienso que el mejor momento para tener un hijo, un segundo o el que sea... es cuando se desea tener ese hijo, independientemente de edades de los padres o/y hermanos.

Si existiera un momento perfecto, practicamente todos lo usariamos.

Yo me acuerdo de una noche tumbada en la cama, tocando mi barrigota de 7 meses... pensé en mi ideal, teniendo en cuenta que me quedaba mucho por vivir y lo vivido nos hace cambiar de ideas.
Dos niños seguiditos... sobre los dos años de diferencia, no mas y un tercero, mas adelante, antes de los 35.. como a los 10 años de ese primero. Lo recuerdo y aunque no pretendia hacerlo a raja tabla y mi tercero a sido deseado por unos cuantos años antes..., la vida me ha llevado a ello.

Caro dijo...

Ay, Mamareciente, me estás leyendo el pensamiento jejeje :) :) :)

Se acerca el primer cumpleaños de Mateo, y empiezo a hacerme estas mismas preguntas... en la situación ideal, a mi también me gustaría que fueran cercanos en el tiempo, pero no demasiado, precisamente por las cosas que comentas: el mayor puede que aún no sea muy autónomo, cansancio doble, el miedo a no tener tanto tiempo para los dos...y en mi caso, tener demasiado reciente la mala experiencia de parte del embarazo... me da mucho miedo volver a ponerme tan malita como cuando estuve de Mateo, porque no me imagino cómo nos las ingeniarìamos para poder cuidarle.

Me gustaría al menos que empezara ya a andar más o menos bien y a hablar un poquito, al menos, cuando llegara el siguiente. Y tampoco quiero que pase mucho tiempo porque,en mi caso, yo siento que las fuerzas merman... yo no soy la que era hace 10 años ni de chiste, y me temo que cuanto más espere, más duro se me va a hacer.

Total, qué estoy hecha un lío y no sé para cuándo jajaja tú ya has pensado algo?

Caro dijo...

Pero sí, Magda, también estoy de acuerdo contigo: no existe el momento perfecto :)

Lo que pasa es que, excepto que uno no se tome muy en serio la anticoncepción, o falle estrepitosamente XD hay que pensarlo para al menos decidir cuándo dejar de usarlos!

Tú fuiste mamá por primera vez a los 25 entonces, no? si no me fallan las cuentas. Eso sí que hubiera sido ideal para mí... lástima que no conocí a mi marido hasta los 27, y no era cuestión de 'acogotarlo' tan rápido XDDDDDD

Magda Pérez Hervás dijo...

Bueno yo me casé con 22 añitos y mi primer embarazo fue entre los 23 y los 24. el segundo lo comenze con 25 y termine con 26 y el tercero, tambien con cumple por medio 33 a 34.

Y tienes toda la razón querer no siempre es poder, mi pequeño se hizo de rogar mucho, de echo pensabamos que no llegaria nunca.
A parete de que en un principio nos lo pensamos mucho, mi marido mas que yo, jajaja. que nunca fue muy niñero, pero es un gran padre y con la llegada del tercero un señor padrazo que me asombra y emociona cada dia mas.
Tengo que añadir que mi primera hija ha sido y es una niña maravillosa, tranuila, dormilona, sana, feliz... fué detonante para ir pronto por el segundo.

Mamareciente dijo...

Caro, cada vez coincidimos en más cosas ;-).
Magda, coincido también en que no hay un momento ideal, o al menos no uno que valga para todos.Y me preguntó también si no le daré demasiadas vueltas a la cabezota...Quería continuar con otra entrada al hilo de esta mañana, a ver si me da tiempo y tengo fuerzas esta noche. Abrazos.

Rebe dijo...

En mi caso se van a llevar dos añitos y medio y me encanta esa diferencia. No quería que se llevasen demasiado poco por lo de no pasar el "achuchon" ese que dices pero tampoco demasiado para que puedan jugar juntas y que les interesen las mismas cosas. Para mi perfecto, feliz y contenta.

Pero como dices cada caso es un mundo y es una decisión personal de la pareja.

A lo del tercero creo que mi ideal es esperar por lo menos algun añito más pero cuando nazca esta que tengo en la barrigota no se si me plantaré o me animaré. XDD

Mamá dijo...

Hola mamá reciente.. pues yo estoy en las mismas... pero me temo que por ahora voy a esperar, sobre todo por circunstancias "ajenas a la maternidad"...

De hecho, me ha gustado tanto tu post que me he permitido poner el link en una página de Facebook - Yo también soy mamá primeriza(http://www.facebook.com/#!/pages/Yo-tambien-soy-mama-primeriza/213311174979?ref=ts), que he creado y que me gustaría que fuera el punto de encuentro entre mamás blogueras (y no blogueras, claro)... a modo de compendio de los mejores post y comentarios que se suceden en la red... pues eso... que citada quedas.

Muchos besos

Begoña

belen dijo...

Yo también pienso que no hay momentos perfectos. Pero sí soy de las que pienso que cada niño necesita su tiempo, su momento de exclusividad materna.
Bien es cierto que no es igual si los dos padres trabajan fuera de casa, a si uno de ellos puede atenderles a tiempo completo.
Pero a pesar de todo yo me decanto más por esperar 4 añitos y luego empezar de nuevo la aventura. Cada peque con su tiempo. Además el mayor luego ayuda mucho y se suelen implicar muchísimo con mami en el cuidado del recién llegado.

marta dijo...

Pues yo estoy embarcada en la segunda ronda, el primero con 31 y el segundo casi con 35, tres años y pico, me habría gustado tenerlo un año antes, pero circunstancias ajenas lo han retrasado. Coincido en que hay que tenerlo cuando se desea aunque no siempre se puede. También creo que a los 25, es un poco pronto, pero es cuestión de situaciones, desde luego.

Una mamá (contra) corriente dijo...

A mi 11 meses de diferencia me parecen una locura. Primero para la madre, que ella verá, pero no creo que tenga el cuerpo preparado. Y muy especialmente por ambos bebés, que estarán en etapas que requieren mucha atención. No sé, creo que todos los hermanos merecen que se les pueda dedicar el mismo tiempo y el mismo cuidado, es algo en lo que merece la pena pensar.

Yo creo que un buen intervalo son dos/tres años. Pero desde luego nunca me plantearía un embarazo antes de que el pequeño cumpliera un añito, porque dejando al margen todo lo que tu has comentado, hay que pensar también en la salud de una misma.

Diario de una mamá pediatra dijo...

Mis niñas se llevan 3 años y 3 meses. Aunque siempre habíamos pensado en ampliar la familia, la verdad es que hasta que la mayor no cumplió 2 años yo no me vi capaz...Al final tomamos la decisión algún mes más tarde y ahí está la diferencia.
Para mí ha sido una diferencia ideal. Se llevan lo suficientemente poco para ser compañeras y lo suficientemente "mucho" para habernos podido "dedicar" con más facilidad a cada una de ellas en los primeros meses de vida.
No obstante, tal y como se ha dicho, cada uno acaba sabiendo cuál es su momento y nadie lo puede decidir por ti.
Un saludo

Walewska dijo...

Mis hijas se llevan exactamente tres años y un mes (suena a condena) porque además las dos decidieron nacer en día 5. En principio, por combinar sus necesidades y las nuestras, para mí lo más o menos ideal en un plano abstracto son los 2/3 años de diferencia. Pero claro, muy "abstractamente". Luego están las circunstancias de cada uno, que hacen que el momento más o menos ideal no sea el mismo para todos. Estoy de acuerdo con la mamá pediatra, cada uno sabe su momento, y ese es el perfecto.

También estoy de acuerdo con que no es lo mismo un bebé de alta demanda que uno tranquilo. Me salen dos como la pequeña llevándose 11 meses y creo que voy directa yo a la tumba. En cambio dos como la mayor hubiesen sido otra cosa.