miércoles, 30 de diciembre de 2009

Cariño, he envuelto al niño

No quiero ponerme trascendental porque ya escribí algo acerca de mi preocupación por el posible  y altamente probable exceso de regalos en Navidad, así que tomémoslo por el lado divertido y tomo prestada la frase de la mamá del bebé en cuestión : "Cariño, he envuelto al niño!".


lunes, 28 de diciembre de 2009

De la cuna a la cama, dicho y hecho.

Cuando nace un cachorro de algún otro mamífero, en cuestión de minutos puede caminar, por ejemplo. Pero un bebé humano cuando nace es totalmente indefenso. Sin embargo la evolución del bebé es increíble, es como una curva exponencial, cada vez más y más rápido. ¿A qué viene este rollo? Pues a que el Chiquinini cada vez parlotea más, lo entiende casi todo y cada vez se explica mejor (aunque sea con frases de sólo dos palabras).


Y en estos días de vacaciones hemos alcanzado (bueno, ha alcanzado) un nuevo hito. Ha pasado de su cunita a dormir en una cama. Reconozco que me salió la vena nostálgica y me dio un poquito de pena porque entre unas cosas y otras, parece claro que ha dejado de ser un bebé.

La transición a la cama “de mayores” ha sido muy fácil porque en realidad ha sido él quien lo ha pedido. En su habitación siempre ha habido además de la cuna una cama. No sé cómo ni por qué, pero una noche a la hora de acostarse dijo “cama, cama!” y no quiso que le dejase en su cuna. Y desde esa noche, en la que por cierto tuvimos que apañar la habitación como pudimos pues no estábamos preparadados (colocando almohadas y un colchón en el suelo por si se caía), duerme en la cama.



viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

Feliz Navidad a todos!



Gracias a los seguidores del blog por dejarme saber que estáis ahí. Gracias a quienes lo mejoráis con vuestros comentarios. ¡Y gracias a todos los que lo leéis! Todavía soy novata en esto pero espero poder seguir con el blog mucho tiempo.

Que seáis muy felices.


miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cosas en las que ser madre no me ha hecho mejor

Hace unos días hablaba de por qué me gusta ser mamá (aunque es algo realmente difícil de explicar y creo que no lo conseguí…).Creo que se madre me ha enriquecido y me ha hecho crecer como persona, sin proponérmelo.


Sin embargo, veamos la otra cara de la moneda...



1. No me descuido…pero casi.

Siempre he priorizado la comodidad o el no pasar frio frente a la “ultima moda”. Pero ahora está más claro que nunca. Para patear la ciudad con el cochecito o para ir al parque a jugar…comodidad, comodidad, comodidad. Nada de tacones y nada de collares que se enredan cada vez que te agachas. A parte de que hay días que no tienes tiempo para mucho “retoque”. Siempre me pregunto cómo lo hacen esas madres que van siempre tan estupendas y enjoyadas. O las famosas que recién dado a luz el bebé posan monísimas, peinadas, maquilladas y bien vestidas. ¿ Cómo es posible? ¡Pero si los primeros días no da tiempo casi ni a darse una ducha!

 
2. Se ha agudizado mi emotividad.

Siempre he sido de lágrima fácil, cosa que cada vez me avergüenza más. Con las desgracias que ocurren en la vida y yo puedo llorar a moco tendido con una película. Por si esto fuera poco, ahora soy capaz de llorar sólo porque el Chiquinini ha aprendido algo nuevo…(en fin, espero que no me dejéis de leer al conocer estos detalles escabrosos…). Además no puedo escuchar nada malo que haya pasado a un niño. Siempre da más pena porque despiertan más ternura, pero desde que soy mamá…mucho peor.


3. Antepongo a mi Chiquinini a cualquier cosa.

A ir a la peluquería si no es imprescindible, a escaparme una tarde al cine con mi marido, a un fin de semana fuera con los amigos ( que aún no tienen niños), a una comida con los compañeros de trabajo, a ir al médico, etc. Casi es una obsesión para mí el poder dedicarle el mayor tiempo posible a mi hijo. En la vida muchas veces hay que elegir y cada uno tiene sus prioridades, pero pienso que los extremos no son buenos y lo que hago quizá no sea lo más sano…Así que para 2010 me voy a proponer mejorar en esto un poquito.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Otra perlita....hacia la conciliación, ¡ja!

Otro estudio que no sé hasta que punto es riguroso pero ¡ea!, ahí está, para torturarnos un poquito más.


Según este "estudio" los niños cuyas madres trabajan fuera de casa tienen más riesgo de llevar malos hábitos alimenticios y de ejercicio. Eso sí, al final añade la coletilla de que no es malo que la madre trabaje fuera de casa. ¿Tiro la piedra y escondo la mano?

Perdón por la expresión, pero es que hay cosas que son "pa´mear y no echar gota".

Me voy unos días de vacaciones, qué ganitas tenía, pero dejaré algo programado para no perder esta nueva costumbre.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Me gusta ser mamá.

A veces al final del día le digo a mi pariente-“Hola, qué tal? Buenos días.”- Como para empezar desde el principio porque el día es tan ajetreado que en ocasiones parece que nos cruzamos pero no tenemos la sensación de realmente estar juntos. Es literalmente un “no parar”….


A pesar de esto y de otros pequeños males, me gusta ser mamá. Me gusta esta nueva faceta de mi vida. Me llena. Me hace feliz.

Me impresiona que haya una nueva personita con nosotros;alguien que hace tan solo unos meses no existía y al que sin embargo me sentí unida desde el primer momento en que le vi.

Me emociono al ver sus avances, cómo aprende y descubre cosas nuevas, cómo desarrolla nuevas habilidades, cómo va pasando de ser un bebé indefenso a ser una personita cada vez más autónoma.

Me alegra ver su sonrisa y en ocasiones su “picardía” y sus ocurrencias.

 
Me hace reir cuando se entusiasma con cosas a mis ojos tan sencillas y corrientes.

Me hace inmensamente feliz cuando echa sus brazos alrededor de mi cuello, cuando me da un beso o cuando dice “mamá” con tono mimoso.

Me satisface saber que aún puedo calmar sus pequeños males y que tras un pequeño golpe un beso de mamá lo cura todo.
Deseo ser una buena madre para él y enseñarle a ser una persona buena, esforzada, segura de sí misma, con valores.



Deseo con todas mis fuerzas que sea un niño feliz y un adulto feliz.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Me gusta la Navidad...¿y los regalos?

La Navidad tiene cosas que me gustan, como el ambiente festivo, la tradición, los recuerdos de cuando era pequeña, que sea época de reencuentro con las familias y por supuesto la ilusión de los Reyes Magos.


Pero también hay cosas que no me gustan. Hay que estar contento sí o sí. Lo cierto es que afortunadamente no tengo motivos para no estarlo, pero para quienes sí los tienen la Navidad debe ser como un amplificador de la tristeza. Es una época demasiado nostálgica.

No me gusta la parte “práctica” de las fiestas y celebraciones. Mis padres están divorciados, así que hace tiempo que la logística es un poco rollo, que si toca aquí, que si toca allí. Pero cada vez se complica un poquito más. Primero cuando te emparejas tú y luego cuando se emparejan tus hermanos y los de tu marido. Cada vez hay que poner de acuerdo a más gente…Cada vez es más difícil no discutir por tonterías, precisamente en Navidad.

Me gusta reunirme con los amigos para brindar. Me gustan las calles adornadas, el árbol, ver los belenes y…los regalos. Sí, los regalos son una de las cosas que más me gustan. Disfruto comprando los regalos de la familia y pensando en la ilusión que les va a hacer.

Pero al mismo tiempo, qué contradicción, me agobia lo materialistas y consumistas que somos.

¿Alguien se imagina la Navidad con todos los comercios cerrados, sin posibilidad de comprar nada? Imaginarse una Navidad sin regalos, sin miles de adornos, sin modelitos para Nochevieja ( bueno, eso era antes, cuando aún salía de farra). Imaginar unos días sencillamente de vacaciones, de sentarse a la mesa con la familia y cantar cuatro villancicos, porque una fiesta sí es. Quitar todos los añadidos. ¿Alquien se lo imagina? Yo la verdad…no.

Cuando era niña los Reyes me traían tres cosas y Papá Noel una. Lo recuerdo bien porque las elegía con cuidado y con ilusión. Ahora sin embargo veo a niños con una cantidad tal de regalos que pierden la ilusión en cuanto abren el envoltorio. Lo retiran y ya están gritando -“¿Dónde están los otros regalos? Que sí, que sí, que seguro que hay más”.

Mi Chiquini tiene 20 meses y empieza a darse cuenta de las cosas. El año pasado ya tuvo muchos regalos porque es hijo único, nieto único y sobrino único. De hecho en casa los Reyes Magos sólo le dejaron una cosa, ya que iban a dejar muchas más en casa de abuelos, tíos, etc.
Me temo que va a ser difícil frenar esta tendencia aunque no me guste porque a los adultos de su entrono les ilusiona también comprarle regalos en Navidad… pero, ¿sabrá el Chiquinini de este modo valorar lo que tiene? ¿Pensará que simplemente es así, que eso es lo normal y que siempre va a tener lo que le apetezca? Habrá que pensar un poco seriamente sobre esto…




jueves, 10 de diciembre de 2009

Lejos de conciliar.

Como decía hace poco, se nos llena la boca con la palabra conciliación en relación con la vida familiar y laboral,  pero del dicho al hecho hay mucho trecho

Parece que no mejoramos;casi, casi, diría que vamos a peor...

Un dato reciente dice que el 75% de las madres trabajadoras ha tenido problemas por su maternidad, según una encuesta del CSIC

http://www.csic.es/noticia.do?objectid=0902bf8a8014556a

lunes, 7 de diciembre de 2009

Los padres duermen como lirones (por decirlo finamente)

Un día defendí (brevemente, la verdad) a los papás. El padre del Chiquinini está tan implicado como yo en su cuidado y su crianza. Puedo presumir de ello y podría poner muchos ejemplos de por qué.

Sin embargo…no existe la perfección. Hay una cuestión en la que claramente no “cumple”. Cuando el Chiquinini se despierta entre la noche, llora en sueños, se desvela, le entra hambre, etc. el 90% de las veces me levanto yo. Y ante su respuesta… me quedo desarmada y me resigno. Sencillamente, dice, no lo oye. –“De verdad, no lo oigo. Despiértame cuando le oigas y me levanto yo.”


Sí hombre, encima así luego me voy a sentir yo mala persona, por despertarte. No, no, de eso nada…Si total, yo ya estoy despierta.
No lo puedo entender, en serio. ¡Pero si a mí es como si me hubieran puesto un muelle en el culo! Yo creo que incluso dos segundos antes de que el niño haya dicho pío yo ya estoy incorporándome.

Es curioso, pero he visto leyendo otros blogs, como este por ejemplo en el que escribe un padre "ama de casa", que la historia se repite hasta el infinito. Y parece que hay incluso algún estudio hecho al respecto, que por cierto si se toma en serio es para caerse de culo…Entre las 10 cosas que más molestan a un hombre para dormir, ¿en qué posición está el llanto del bebé? ¿Tercera, cuarta?...¡No! ¡No está!


Curioso, ¿no? ¿Cómo es en vuestro caso? ¿Estáis alguno en casa? ¿Quién? ¿O trabajáis los dos? ¿Y quien se levanta entre la noche?

jueves, 3 de diciembre de 2009

¿Querías sopa...? ¡Toma dos cazos!

Ya me pronosticó Manuela con acierto que esto pasaría. Hace unos días comenté el estrepitoso fracaso de mi flamante adquisición: un disco de canciones infantiles “de las de toda la vida” que no pareció intersar lo más mínimo a mi Chiquinini.



Bueno, pues finalmente le prestó atención. Su favorita es aquella que dice algo sobre un botón-tón-tón. Se pone como loco a bailar y girar sobre sí mismo ( me huelo que en esto tiene algo que ver la guardería, y algún bailecito que se está cociendo para Navidad…)

“Problema”:Ahora cada vez que llegamos a casa grita: “¡Mamá, tón, tón!”. Y tenemos que oir el disco una y otra vez, una y otra vez…

¿No querías sopa? Pues toma dos cazos.