lunes, 30 de noviembre de 2009

Una de cal y otra de arena


Después de escribir "en contra" de la guardería, ahora que ya he pasado el período de adaptación (digo he porque he sido yo, que el Chiquinini se adaptó desde el primer día) hoy tengo que hacer lo contrario.


Parece que los virus se han alejado un poco del Chiquini y ya lleva tres semanas seguidas de asistencia continuada. Antes de que empezase me parecía que por su forma de ser y dado que no tiene hermanos ni primos, sin ser imprescindible sí le podría venir bien estar un rato en compañía de otros niños. Esto parece que se ha confirmado. Nos dice su profe que es muy sociable y creo que lo pasa muy bien porque va todas las mañanas muy contento.

Por cierto, parece que desde pequeñitos ya tienen sus preferencias y se ha hecho muy amigo de un tocayo suyo y además se ha medio enamorado de una tal Irene a la que persigue dando besos y abrazos…Supongo que esta niña no será la de los mordiscos de hace unos días, aunque cosas más raras se han visto…


Mi punto de vista ahora en relación con la guardería sería éste: guardería sí pero con peros.


La teoría: de entrada pienso que antes de los 15-18 meses son muy pequeños. Son bebés que necesitan atención permante y mucho cariño, y una cuidadora con 8 o 10 niños a su cargo difícilmente puede darles ni lo uno ni lo otro. Por otra parte recuerdo que el Chiquinini cuando empezó a andar, a los 10 meses, se caía a menudo y había que estar permanentemente con él, lo cual vuelve a ser difícil con varios niños.


Cuando termina el permiso por maternidad pienso que ni el niño ni la madre están preparados para la guardería. Desde luego yo no lo estaba. El hecho de separarme de él para irme a trabajar fue doloroso. No me hacía a la idea de dejar de ser prácticamente uno para empezar a ser dos. Si además hubiese tenido que dejarle en la guardería habría sido muy duro. Quizá me hubiese planteado las cosas de otra manera.


A partir de los 15-18 meses cuando ya andan y empiezan a jugar y a ser “más niños” pienso que pueden hacer más cosas en la guardería y que además puede ser bueno que iteractúen con otros niños de su edad. Así que puede estar bien el llevarles un rato. Pero no es lo mismo que vayan un rato a jugar y entretenerse allí, a pasarlo bien principalmente, que “aparcarles” todo el día. A parte de que allí se lo contagian todo…


Empecé diciendo que esta era la teoría. Porque…¿qué pasa cuando los dos padres trabajan todo el día y no tienen a su alcance otra alternativa? A veces no queda más remedio que dejarles ocho horas diarias en la guardería desde los cuatro o cinco meses. En la guardería del Chiquinini hay unos mellizos que van desde los tres meses.


Creo que queda mucho por hacer, que a los políticos y los responsables de las empresas se les llena la boca con palabras biensonantes como conciliación, pero que a la hora de la verdad no hay facilidades reales y cada uno se las tiene que apañar como puede, a veces con todo el dolor de su corazón.


Tengo la inmensa suerte de tener a mi madre cerca. Pero de no ser así, tendría que haber elegido entre dejar a mi hijo largas horas en la guardería o pedir una excedencia o una reducción de jornada laboral, que si bien existe en teoría, supone una “sentencia” en la práctica de cara la empresa y lo que espera de ti.

Vaya…me parece que me he ido totalmente del tema inicial…

viernes, 27 de noviembre de 2009

Colecho

Colecho sí o colecho no, esa es la cuestión…Igual que con otros temas como pueden ser la lactancia, la necesidad de poner límites o no, etc. parece que no puede haber término medio.

Bueno, pues yo creo que tengo el defecto o virtud de estar en medio como el jueves. Y no es que no me quiera “mojar”, es que en general hay circunstancias y circunstancias. En el caso del colecho sí o colecho no estamos justo en el medio. Ni sí ni no, ni blanco ni negro, sino todo lo contrario.

El Chiquinini duerme en su habitación desde bien pequeñito, pero cuando se desvela o sobre todo, cuando está malito, a veces duermo con él. Si no tiene sueño al menos al estar juntos se queda más o menos tranquilo hasta que le vence el sopor. Por supuesto si está malito prefiere estar acurrucado con su mamá que estar sólo en su cuna. A todos nos gusta que nos mimen cuando estamos malitos. Al día siguiente cada mochuelo a su olivo; cada uno a su camita sin más complicaciones.

La cuestión es que este tío, con lo canijo que es, tiene la rara habilidad de atravesarse siempre. Será abusón…!Y claro, cuando son las seis de la mañana, llevas casi dos horas en vela, te queda una para que suene el despertador y por fin el enano ha caído...a ver quien es el valiente que le da un codazo y le dice “eh, majete, muévete un poco que me tienes acogotada”. Así que sin decir ni mú te acomodas como buenamente ( o malamente) puedes y a dormir rápidito que hay poco tiempo; y a despertarse después, claro está, con todo el cuerpo dolorido por la pose…¡Uf!



martes, 24 de noviembre de 2009

El timo de la leche de continuación con cereales.

Con los bebés intentan vendérnoslo todo. Y aquí sí picamos, claro. Cómo no le voy a dar lo mejor a mi hijo…



El otro día, al hacer la compra semanal, nos equivocamos al coger la leche para el Chiquinini. Toma leche de continuación, la recomendada a partir de un año como transición entre la leche de “bebé” y la leche de vaca. Como decía nos equivocamos y cogimos la misma de siempre pero con cereales. La marca es una de toda la vida, archiconocida.


Al llegar a casa y darnos cuenta del error no me hizo mucha gracia porque el Chiquinini antes de irse a dormir toma leche con cereales pero la cantidad de cereales la variamos en función de lo que haya cenado y el hambre que tenga. Pensé que con la nueva leche no sabría cuánto le estaba dando.

Total, que será deformación profesional, será que soy cabeza-cuadrada, el caso es que me puse a hacer “cuentas”.


Y ¡oh sorpresa! La medida de un vaso de leche, unos 250 ml, contiene tantos cereales como, aproximadamente….¡¡ un cacito!! O menos…al menos la cantidad de calorías equivale a un cacito del paquete de ocho cereales.


No miré el precio pero me fijaré la próxima vez. Estoy segura de que esta leche cuesta mucho más cara que la “normal” y en realidad los cereales que incluye son una miseria…A parte de que piensas que le estás dando al niño cereales y prácticamente no es así…Doble timo. Supongo además que este resultado será extensible a otros productos parecidos (leche con chocolate, frutas con cereales) y a otras marcas.


Estas son mis cuentas, que sin ser muy exactas, dan una idea.



Supongo de todos modos que la estrategia les funcionará porque estoy segura de que soy prácticamente la única pirada a la que se le ha ocurrido hacer el calculillo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Bodas

Esto de las bodas es un fenómeno curioso. Incluso las parejas de amigos que parecía que no se casarían nunca al final lo han hecho. Al final todos hemos “pasado por el aro”. Pero lo que me llama la atención es la forma de hacerlo.


Primero está el tema religioso, pero la verdad no me quiero meter en grandes berenjenales…el caso es que incluso algunos de los que se declaraban ateos pasaron por la vicaría. Primer interrogante.

Dejando este tema a parte, también están quienes parecían tan modernos y de vuleta de todo pero de repente ves cómo se hunden en “el fango” hasta las rodillas. ¿Qué les ha pasado? No sólo boda, sino pedida, anillo de pedida, reloj de pedida ( ¿pero estás cosas aún se hacen?), velo larguísimo, violinista para la ceremonia, coro, regalos de madrina (¿para qué sirven?), puros y un montón de cosas sin sentido para mí. Y una lista de invitados tremenda donde seguro que hay gente a la que ni conocen. Segundo gran interrogante.

En parte entiendo que la boda también es un negocio y si te dejas liar terminas incluso alquilando un coche de época para ir a la iglesia. Lo que me llama la atención es precisamente que la gente se deja liar. Vamos, que están encantados. Algunos dicen no estarlo y se quejan mucho de tanto preparativo. Pero ¿quién les obliga?

No soy yo precisamente una persona diferente y transgresora, más bien al contrario me temo que soy de lo más convencional. Pero aún así algunos detalles del “tema bodas” me tienen alucinada.


viernes, 20 de noviembre de 2009

Una seria reflexión

Ayer cuando estaba llegando a casa me crucé con una pareja muy jovencita. Venían con la mochila del instituto y les calculo 16 o 17 años. Estaban charlando pero parecían un poco enfadados y entonces la chica se despidió enfurruñada y se marchó. El chico, que debía querer que lo acompañase, reaccionó diciéndole: “¡Cómo no vengas por aquí te parto la boca!”.



Me quedé de un aire, de tal modo que estuve a punto de intervenir y decirle a ese mocete que “de qué iba”. No sé si obrando bien o probablemente mal, al final no dije nada y seguí mi camino.


Pero me quedé dándole vueltas a la escena. No era llamativa, no había gritos ni grandes aspavientos; no habría reparado en ella si no hubiese pasado justo por su lado. Pero esas palabras... y siendo a penas unos niños…


Precisamente unas horas después escuché en las noticias que un juez había absuelto a un chico por maltratar a su novia porque sólo tenían 16 años y considaraba el señor juez que a esa edad no había proyecto de futuro juntos ( O sí, digo yo, que tengo amigas casadas con los que eran sus novios desde esa edad. Pero aunque no fuera así, ¿qué tiene que ver? ). Otras razones que daba es que eran muy jóvenes y no sé que otras cosas que no recuerdo pero que me parecían inverosímiles.

Nota : Esta entrada, la verdad, no sé cómo etiquetarla...

martes, 17 de noviembre de 2009

Riesgos "maternales"

Dice la prevención de riesgos laborales que en el levantamiento de cargas la parte del cuerpo más afectada es la zona dorsolumbar. Las lesiones más habituales son lumbalgias por sobreesfuerzo y las hernias discales. Si el sobreesfuerzo se combina con malas posturas se hace más peligroso si cabe.

Pues cuando de coger al Chiquinini se trata…¡uf! A veces hay que hacer contorsionismo. Y además ahora que pesa más de 11 kg cogerle con un solo brazo para intentar hacer cosas con el otro se convierte en actividad de riesgo. La hernia discal debe estar a punto de aparecer.


La medidas preventivas que se proponen para la manipulación de cargas normalmente son, entre otras, realizar pausas ( ¡Ja! Como el si el Chiquinini fuera a dar su consentimiento) y asegurar el agarre de la carga con la palma de la mano y no la punta de los dedos. Sí, sí, claro, sobre todo cuando se te escurren las tres bolsas de la frutería que llevas en la mano “libre”. No solo se te caen las bolsas finalmente, sino que al intentar evitarlo mientras mantienes el peso del niño en el otro brazo, pierdes el equilibrio y te balanceas peligrosamente hacia un lado. Y entonces haces un esfuerzo por enderezarte y es ahí cuando ves claro que te va a visitar la hernia, la lumbalgia o una contractura.




Vaya, que se podría hacer un máster en prevención de "riesgos maternales". Y esto era solo por poner un ejemplo. Otros riesgos que causan fatiga, estrés, provocan errores etc. en el entorno laboral y que se podrían extrapolar a la maternidad son el ruido ( ojito a los decibelios de un bebé llorando), caída de objetos, la sobrecarga de tareas, las prisas y los contaminantes biológicos ( léase caca).


A pesar de todos los riegos maternales…¡me gusta ser mamá!

domingo, 15 de noviembre de 2009

Dormir con o sin lágrimas

¿Dormir con lágrimas o dormir sin lágrimas? Yo sinceramente, con o sin me da igual. Sólo quiero dormir ! A veces soy yo la que tiene ganas de llorar de puro cansancio, cuando Chiquinini se desvela y quiere jugar al Lego de 4 a 6 de la mañana y no hay manera de que coja el sueño...



En realidad claramente me estoy refieriendo a dos conocidos libros relacionados con los niños y el sueño.



Cuando nació el Chuiquinini estaba agobiadita con este asunto. Todo se puede llevar mejor o peor dependiendo de cómo sean los padres y de cómo sea el bebé. En mi caso coincidimos una madre que lleva especialmente mal la falta de sueño y un bebé inquieto y poco dormilón …¡Bingo!. Una madre organizada, a la que le gusta tenerlo todo bien planificado y cuadradito, que no sabría vivir sin el Excel y el MS Project, con un bebé que no entiende de horarios y al que parece que no le gusta especialmente dormir. Me desmoralizo cuando mis amigas con niños de la misma edad me cuentan que sus angelitos duermen de 8 a 8 del tirón y que son ellas quienes les tienen que despertar.

Así que al principio buscaba lo que fuera, cualquier cosa que nos ayudase a descansar mejor. Mi hermana, que me veía tan agobiadita, me regaló un libro. -“ Me lo han recomendado las compañeras del trabajo. Dicen que les ha funcionado muy bien”- me comentó. Era el famoso “Duérmete niño”. (Inciso, sus compañeras de trabajo tienen una puntería que no veas, porque también le recomendaron Baby Einstein.)



Pues si esto funciona, allá que voy…pero resultó que me pareció que el método del Dr. Estivill no era adecuado para un bebé tan pequeñito. Y en cualquier caso, ni el método me gustó ni el libro me gustó, por el tono en el que este autor escribe y se dirige a los padres.



Aunque reconozco que alguna vez he estado tentada en emplearlo. Hay veces en las que ya no puedes más y los días se hacen cuesta arriba porque estamos todos agotados. Pero nunca me convenció el sistema, ni siquiera ahora que es más mayorcito. Sí creo en las rutinas, pero no en dejar que un niño llore hasta caer rendido, más aún cuando es pequeño y no es posible razonar con él. Imagino que se debe sentir muy desamparado.



Así que busqué otras cosas y encontré el libro de Rosa Jové. Lógicamente aquí tampoco hay una receta mágica pero al menos su lectura ayuda a entender cómo es el sueño de un niño, por qué etapas va pasando y qué podemos esperar en relación con el sueño.



En conclusión, creo que lo que más vale es el sentido común, la intuición, la observación y el ir conociendo a nuestro peque. Cada familia y cada niño es diferente y sus padres quienes mejor lo conocen.



Pienso que sencillamente no hay un método que valga para todos, ni en los libros ni en la “sabiduría popular “ ( “dale cereales y aguantará más por la noche”). A ser padre o madre sólo se aprende “sobre la marcha” y lo que yo que aprendido hasta ahora es que los niños necesitan mucho cariño, paciencia, tiempo y la presencia de sus papás.



jueves, 12 de noviembre de 2009

Canciones para niños

Le he comprado al Chiquinini un CD con canciones infantiles “tradicionales”, las mismas que me cantaba a mí mi madre: El señor Don Gato, Donde están las llaves, El barquito chiquitito, etc.



Pero vaya decepción…llegamos a casa, pongo el disco, canto entusiasmada, y él como quien oye llover. Bueno, no, ¡qué digo! Cuando oye llover se emociona bastante más, se acerca a la ventana y grita “¡Agua!¡Agua!¡Mamá agua!”


Una de estas veces en que puse el CD me dijo el pariente con un deje de rintintín: “ ¿Estás segura de que este disco lo has comprado para el Chiquinini ….?” Tan contenta estaba yo cantando…


Pero al pequeño no le llama nada el disco en cuestión; ni baila, ni canta ni nada. Lo hace pero con la música que le pone su padre, que desde que nació le ha estado poniendo lo que a él le gusta: Radiohead, Beirut, Anthony & The Johnsons, Bruce, etc.etc. Su canción favorita últimamente es “Al respirar” de Vetusta Morla. Cada día al llegar a casa nos pide que se la pongamos, “aireeeeee….”


Así que me comeré el CD de canciones infantiles con patatas.

martes, 10 de noviembre de 2009

La memoria y el primer mordisco

El otro día el Chiquinini me contó algo por primera vez. Sí, sí, ¡me contó algo que le había pasado!. Así que ya no sólo es capaz de señalar y nombrar cosas y hacerse entender de una u otra manera, o recordar a su papá o a su abuela cuando no están. También es capaz de hacerme saber algo que le ha ocurrido.



Le pregunté qué tal se lo había pasado en la guardería con los otros niños y entonces me mostró su bracito y me dijo “nena, pupa”. Tenía la marca de unos dientes como resultado de un buen mordisco. Qué pena sentí, qué rabia e impotencia. Vaya con la niña.


Pero dejando a un lado el mordisco ( que todavía salgo corriendo a buscar a la niña para cantarle las cuarenta….), me ha sorprendido. Primero porque me lo ha podido contar, y segundo porque yo estaba preguntándome si se acordaría de que esa mañana había estado en la guardería o si ya sería un recuerdo lejano para él, y resultó que lo recordaba perfectamente.


¿Cómo funciona la memoria de los bebés y los niños pequeños? ¿Cuándo empezamos a recordar? Me refiero no sólo a reconocer sino a ser capaces de recordar cosas que han pasado. ¿En que momento se produce ese “salto”? ¿Cómo?

domingo, 8 de noviembre de 2009

¿Las madres rendimos más en nuestro trabajo?

No sé dónde leí que la maternidad nos hace más inteligentes, despiertas, espabiladas, con más recursos, y una larga serie de virtudes que redundan en un mejor desempeño de nuestro trabajo.



En este momento tengo serias dudas al respecto. Sí creo que tenemos más recursos, estamos más alerta, desarrollamos la intuición, la observación, nos aprendemos a organizar mejor, a priorizar y muchas cosas más que van en esa línea.



Pero no creo que hagamos mejor nuestro trabajo, al menos a corto plazo ( sólo tengo un año y medio de experiencia como mamá). Normalmente lo haremos igual de bien que siempre, pero con un poquito de mala suerte lo haremos peor…

Digo esto porque el otro día fui a trabajar por segunda vez en un mes con fiebre.

Desde que el Chiquinini empezó la guardería no nos despedimos de un virus y ya estamos recibiendo a otro -“pase, pase ud. Señor virus. Estamos encantados de tenerle aquí. ¿Dónde desea hospedarse, conmigo , con el pariente o con Chiquinini?”-. En mi caso gastroenteritis, sinusitis y después otra vez fiebre y malestar general: vete a saber qué es ahora. En cualquier caso en las últimas semanas me he tenido que ausentar del trabajo por estar enferma algún que otro día, y claro, me sentía fatal. ¿Qué va a pensar mi jefe? Así que me tomé una buena dosis de analgésicos y a pasar el día haciendo un poquito de penitencia.
A parte de los catarros están las noches de mal dormir sin un gran motivo, simplemente porque el peque se desvela, sueña o le ronda algún diente. Esos días también llegas cansada al trabajo. Así que lo siento pero de momento no creo que la maternidad esté mejorando mi rendimiento en lo laboral. Así es la vida…

viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Cuándo llevar al peque a la guardería?

Buena pregunta. Si se la hago a mi pediatra se cura en salud y me dice que no le lleve. Lo entiendo porque si me pongo en su lugar, desde el punto de vista médico, yo creo que respondería lo mismo. Si hablo en cambio con otros padres me dicen que cuanto antes vaya, antes se inmunizará. ´¿Es así realmente? ¿Pero si es más mayorcito su cuerpo estará más preparado también, no?.  Entonces, ¿existe una edad óptima o al menos más adecuada?


La respuesta la encontré en el blog de Amalia Arce, la mamá pediatra, uno de mis favoritos.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Beber leche materna no nos hace más listos

Enlazando con la entrada de ayer, esto me convence más:

www.kissfm.es/.../beber-leche-materna-no-nos-hace-más-listos

Es como si relacionamos la talla de pantalón con la altura y aparece una clara dependencia. No es directa, pero la talla de pantalón se corresponde con el peso y éste a su vez con la altura.Tiene lógica.

Así podría tener sentido que los bebés que se alimentan con lactancia materna sean precisamente aquellos cuyas madres son más inteligentes, o más formadas, o con más inquietudes, etc. y en consecuencia los que se convierten en niños con mejores resultados escolares. No es la leche en sí, sino la madre. La leche materna tiene otras cualidades, pero esta ya digo que personalmente me extrañaba.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Los niños de teta son más listos

Si tengo otro hijo quiero darle lactancia materna, y si todo sale bien y dado que ya tengo algo de experiencia, espero que sea LME. Creo que es la mejor opción. Pero…vuelvo a pensar que a veces las cosas se llevan a extremos que no pueden ser buenos. Ya sabemos que la lactancia materna es la mejor alimentación para el lactante, por eso entiendo menos aún que se hagan afirmaciones que se sostienen con alfileres. Esto es lo que leí ayer en el nº 46 (pág.17)de la revista Mi Pediatra :


“Expertos norteamericanos han elaborado un estudio en el que se comprobó que cada mes adicional de lactancia materna se relaciona con un aumento de 0.019 puntos en las calificaciones obtenidas en secundaria y un incrementeo de 0.014 puntos en la probabilidad de asistencia a la universidad.”

¿Cómo se puede llegar a una conclusión así? Quizá estadísticamente puedan relacionarse las dos variables ( L.M. y rendimiento escolar), pero eso por sí solo no significa gran cosa. Quizá puedo por ejemplo hallar una correlación lineal casi perfecta entre el número de zapato de varias personas y su menú favorito, pero eso no significa necesariamente y con seguridad que haya una fuerte relación de dependencia entre una y otra cosa; de hecho no tienen nada que ver.

Incluso si se puede comprobar que la relación es real, hay que ver cuál es su intensidad y su influencia relativa. Con las cifras que se dan (0.019 y 0.014) parece que esa posible influencia es irrisoria por lo que decir eso y nada viene a ser lo mismo, pues el porcentaje de “mejora” es tan bajo que yo pienso que podría incluso estar por debajo del posible error del método. No es posible afinar tanto…

Y por último, simplemente con la cantidad de parámetros que pueden afectar al resultado escolar después de varios años, pues no hay dos niños, ni dos padres, ni dos relaciones iguales…¿cómo se puede asegurar qué ese porcentaje de mejora se debe a la lactancia materna? Para llegar a esa conclusión o bien se ha tomado como única variable el tipo de lactancia, de manera que el estudio sería sesgado e incompleto, o bien se han tomado todas las variables de peso, lo que me parece muy improbable por complicadísismo. Supondría que para la comparación los niños del estudio habrían tenido la misma alimentación siempre desde que nacieron ( ¿o lo que se come cuando se va al cole ya no importa?), harían la misma actividad física, tendrían la misma capacidad de concentración, los mismos hábitos de estudio, el mismo entorno familiar, los mismos profesores con las mismas motivaciones, etc. etc. Con todas estas condiciones idénticas entonces se podría decir que son más listos o rinden mejor los que tomaron pecho que los que no lo hicieron. Pero me parece difícil…y aunque así fuera el resultado que se da es un índice tan bajito…

Aunque es verdad que en la revista no se aportan datos de cómo se ha llegado a la conclusión expuesta, no lo veo claro. Hay que empeñarse mucho para llegar a estas conclusiones, qué obsesión.





domingo, 1 de noviembre de 2009

Radio Chiquinini

Madre mía, ¡mi niño no se calla ni debajo del agua! Siempre ha tenido ratos en los que le daba por parlotear, aún sin sentido y él solo. Y otros ratos en los que no decía ni pío.



Pero ahora…todo lo nombra y todo lo retransmite. Este ha sido hoy el desayuno:

 
-Mamá agua- Mamá ha abierto el grifo del agua


-Papá luz- Papá está encendiendo la luz.


-Mamá umo –Mamá está bebiendo zumo


-Papá nena- Papá se está comiendo una madalena


-Nene a entar- Yo, el nene, me voy a sentar.


-Mamá galleta- Mamá se está comiendo unas galletas

-Mamá tos- Mamá tiene tos y se esta sonando los mocos.

 
Y así hasta el infinitooo….