Después de escribir “"en contra" de la guardería, ahora que ya he pasado el período de adaptación (digo he porque he sido yo, que el Chiquinini se adaptó desde el primer día) hoy tengo que hacer lo contrario.
Parece que los virus se han alejado un poco del Chiquini y ya lleva tres semanas seguidas de asistencia continuada. Antes de que empezase me parecía que por su forma de ser y dado que no tiene hermanos ni primos, sin ser imprescindible sí le podría venir bien estar un rato en compañía de otros niños. Esto parece que se ha confirmado. Nos dice su profe que es muy sociable y creo que lo pasa muy bien porque va todas las mañanas muy contento.
Por cierto, parece que desde pequeñitos ya tienen sus preferencias y se ha hecho muy amigo de un tocayo suyo y además se ha medio enamorado de una tal Irene a la que persigue dando besos y abrazos…Supongo que esta niña no será la de los mordiscos de hace unos días, aunque cosas más raras se han visto…
Mi punto de vista ahora en relación con la guardería sería éste: guardería sí pero con peros.
La teoría: de entrada pienso que antes de los 15-18 meses son muy pequeños. Son bebés que necesitan atención permante y mucho cariño, y una cuidadora con 8 o 10 niños a su cargo difícilmente puede darles ni lo uno ni lo otro. Por otra parte recuerdo que el Chiquinini cuando empezó a andar, a los 10 meses, se caía a menudo y había que estar permanentemente con él, lo cual vuelve a ser difícil con varios niños.
Cuando termina el permiso por maternidad pienso que ni el niño ni la madre están preparados para la guardería. Desde luego yo no lo estaba. El hecho de separarme de él para irme a trabajar fue doloroso. No me hacía a la idea de dejar de ser prácticamente uno para empezar a ser dos. Si además hubiese tenido que dejarle en la guardería habría sido muy duro. Quizá me hubiese planteado las cosas de otra manera.
A partir de los 15-18 meses cuando ya andan y empiezan a jugar y a ser “más niños” pienso que pueden hacer más cosas en la guardería y que además puede ser bueno que iteractúen con otros niños de su edad. Así que puede estar bien el llevarles un rato. Pero no es lo mismo que vayan un rato a jugar y entretenerse allí, a pasarlo bien principalmente, que “aparcarles” todo el día. A parte de que allí se lo contagian todo…
Empecé diciendo que esta era la teoría. Porque…¿qué pasa cuando los dos padres trabajan todo el día y no tienen a su alcance otra alternativa? A veces no queda más remedio que dejarles ocho horas diarias en la guardería desde los cuatro o cinco meses. En la guardería del Chiquinini hay unos mellizos que van desde los tres meses.
Vaya…me parece que me he ido totalmente del tema inicial…









