martes, 10 de noviembre de 2009

La memoria y el primer mordisco

El otro día el Chiquinini me contó algo por primera vez. Sí, sí, ¡me contó algo que le había pasado!. Así que ya no sólo es capaz de señalar y nombrar cosas y hacerse entender de una u otra manera, o recordar a su papá o a su abuela cuando no están. También es capaz de hacerme saber algo que le ha ocurrido.



Le pregunté qué tal se lo había pasado en la guardería con los otros niños y entonces me mostró su bracito y me dijo “nena, pupa”. Tenía la marca de unos dientes como resultado de un buen mordisco. Qué pena sentí, qué rabia e impotencia. Vaya con la niña.


Pero dejando a un lado el mordisco ( que todavía salgo corriendo a buscar a la niña para cantarle las cuarenta….), me ha sorprendido. Primero porque me lo ha podido contar, y segundo porque yo estaba preguntándome si se acordaría de que esa mañana había estado en la guardería o si ya sería un recuerdo lejano para él, y resultó que lo recordaba perfectamente.


¿Cómo funciona la memoria de los bebés y los niños pequeños? ¿Cuándo empezamos a recordar? Me refiero no sólo a reconocer sino a ser capaces de recordar cosas que han pasado. ¿En que momento se produce ese “salto”? ¿Cómo?