El otro día el Chiquinini me contó algo por primera vez. Sí, sí, ¡me contó algo que le había pasado!. Así que ya no sólo es capaz de señalar y nombrar cosas y hacerse entender de una u otra manera, o recordar a su papá o a su abuela cuando no están. También es capaz de hacerme saber algo que le ha ocurrido.
Le pregunté qué tal se lo había pasado en la guardería con los otros niños y entonces me mostró su bracito y me dijo “nena, pupa”. Tenía la marca de unos dientes como resultado de un buen mordisco. Qué pena sentí, qué rabia e impotencia. Vaya con la niña.
Pero dejando a un lado el mordisco ( que todavía salgo corriendo a buscar a la niña para cantarle las cuarenta….), me ha sorprendido. Primero porque me lo ha podido contar, y segundo porque yo estaba preguntándome si se acordaría de que esa mañana había estado en la guardería o si ya sería un recuerdo lejano para él, y resultó que lo recordaba perfectamente.
¿Cómo funciona la memoria de los bebés y los niños pequeños? ¿Cuándo empezamos a recordar? Me refiero no sólo a reconocer sino a ser capaces de recordar cosas que han pasado. ¿En que momento se produce ese “salto”? ¿Cómo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada