Colecho sí o colecho no, esa es la cuestión…Igual que con otros temas como pueden ser la lactancia, la necesidad de poner límites o no, etc. parece que no puede haber término medio.
Bueno, pues yo creo que tengo el defecto o virtud de estar en medio como el jueves. Y no es que no me quiera “mojar”, es que en general hay circunstancias y circunstancias. En el caso del colecho sí o colecho no estamos justo en el medio. Ni sí ni no, ni blanco ni negro, sino todo lo contrario.
El Chiquinini duerme en su habitación desde bien pequeñito, pero cuando se desvela o sobre todo, cuando está malito, a veces duermo con él. Si no tiene sueño al menos al estar juntos se queda más o menos tranquilo hasta que le vence el sopor. Por supuesto si está malito prefiere estar acurrucado con su mamá que estar sólo en su cuna. A todos nos gusta que nos mimen cuando estamos malitos. Al día siguiente cada mochuelo a su olivo; cada uno a su camita sin más complicaciones.
La cuestión es que este tío, con lo canijo que es, tiene la rara habilidad de atravesarse siempre. Será abusón…!Y claro, cuando son las seis de la mañana, llevas casi dos horas en vela, te queda una para que suene el despertador y por fin el enano ha caído...a ver quien es el valiente que le da un codazo y le dice “eh, majete, muévete un poco que me tienes acogotada”. Así que sin decir ni mú te acomodas como buenamente ( o malamente) puedes y a dormir rápidito que hay poco tiempo; y a despertarse después, claro está, con todo el cuerpo dolorido por la pose…¡Uf!
Bueno, pues yo creo que tengo el defecto o virtud de estar en medio como el jueves. Y no es que no me quiera “mojar”, es que en general hay circunstancias y circunstancias. En el caso del colecho sí o colecho no estamos justo en el medio. Ni sí ni no, ni blanco ni negro, sino todo lo contrario.
El Chiquinini duerme en su habitación desde bien pequeñito, pero cuando se desvela o sobre todo, cuando está malito, a veces duermo con él. Si no tiene sueño al menos al estar juntos se queda más o menos tranquilo hasta que le vence el sopor. Por supuesto si está malito prefiere estar acurrucado con su mamá que estar sólo en su cuna. A todos nos gusta que nos mimen cuando estamos malitos. Al día siguiente cada mochuelo a su olivo; cada uno a su camita sin más complicaciones.
La cuestión es que este tío, con lo canijo que es, tiene la rara habilidad de atravesarse siempre. Será abusón…!Y claro, cuando son las seis de la mañana, llevas casi dos horas en vela, te queda una para que suene el despertador y por fin el enano ha caído...a ver quien es el valiente que le da un codazo y le dice “eh, majete, muévete un poco que me tienes acogotada”. Así que sin decir ni mú te acomodas como buenamente ( o malamente) puedes y a dormir rápidito que hay poco tiempo; y a despertarse después, claro está, con todo el cuerpo dolorido por la pose…¡Uf!
2 dejaron su granito de arena:
Sencillamente maravilloso el chiste. Y además me gusta tu blog. Enhorabuena!
Ciao,
muy salado el chiste!!!.
He conocido tu blog por "Diario de una mamá pediatra".
Te seguiré , un saludooo SASA
Publicar un comentario en la entrada